«Quiero ir a Bayamo de noche, a pasear por el parque en un coche…», es el estribillo de una popular canción que alude a esa forma tradicional de transporte que nos remite a la ciudad granmense.
Da lo mismo el coche en Bayamo, Santa Clara o en Pinar del Río, que la bicicleta con sidecar en Holguín; las motos en Santiago, una carreta en lo más intrincado del monte o los ómnibus llamados ruteros que recorren las calles de la urbe capital.
El cubano se las ingenia para suavizar la necesidad de transportarse. Nadie se detiene, todos viajan de un lugar a otro, aunque no se disfrute el viaje.
|