22 de enero del 2009 |
Como me gusta hablar |
A cargo de MLeida |
El hombre, el ser supremo de la creación, según dicen, tiene, por eso mismo, el derecho de gritar si está irritado; ahí es cuando berrea, brama, bufa, se desgañe y desgaznata. De decir las cosas de modo que no lo oigan los que lo rodean; entonces cuchichea, bellaquea, bisbisea, gruñe, mista y masculla. De sentirse muy gentil porque ese día se levantó muy caballero; es cuando chichisbea, aclama, efunde y musita. Y de hablar muy deprisa porque esa mañana no sonó el despertador y está llegando tarde; entonces barbulla, barbota, farfulla y harbulla. Pero no seamos criticones, puesto que cuando, por una de esas casualidades, el hombre está en estado normal: habla.
|

