| 5 de febrero del 2009 |
Compromisos de año nuevo |
Por Yuris Nórido |
Cada diciembre, cómo no, hago mi lista de metas y compromisos para el año que comienza, una lista que me gustaría seguir al pie de la letra porque en buena medida me haría vivir mejor, ser mejor persona, y no hay nada allí que no dependa de mí, exclusivamente de mí. Por ejemplo, punto número uno: hacer ejercicios todos los días, gimnasia matutina, he notado que me está costando un poco incorporarme cuando llevo mucho tiempo sentado, es como si me estuviera oxidando, se lo comento a un amigo y me contesta que no es nada que no se resuelva con algunas planchas por las mañanas, algo que de paso contribuiría a mejorar mi figura. Punto número dos: visitar o llamar por teléfono a todos los amigos que no veo habitualmente, que son muchos y muy buenos y la verdad es que los tengo bastante olvidados, hasta el punto de que con algunos corro el riesgo de parecer francamente ingrato. Punto número tres: escribir las dos o tres entrevistas que tengo pendientes, y eso es algo que me avergüenza especialmente, porque llevan meses en el tintero esperando que la musa por fin baje y no baja, no baja y ya no sé cómo mirarle la cara a ciertos entrevistados que por ahí me encuentro. Punto número cuatro: desayunar todos los días como Dios manda, nada de un poquito de leche y salir corriendo, me han dicho que el desayuno es la comida más importante del día, “desayuna como un príncipe y come como un mendigo”, dicen que es la fórmula de la buena nutrición. Punto número cinco: administrar mejor mis finanzas, sacar cuentas, prever deducciones necesarias, dosificar recursos, ahorrar, si es posible. Punto número seis: ir frecuentemente a la playa, después de todo no me queda tan lejos y me hace tanto bien el agua de mar, la brisa, el sol. Punto número siete: llevar una agenda, me paso la vida olvidando reuniones y citas. Punto número ocho: escribir un diario, o mucho mejor, abrir un blog, actualizarlo con frecuencia, intercambiar impresiones, reflejar mis emociones, mis dudas y certezas. Punto número nueve: terminar los cinco o seis cuentos que tengo comenzados, escribir algunos de los que tengo en mente. Y punto número diez: leer más, leer mucho más, terminar un libro y comenzar otro, leer con más orden y concierto, pero sin imposiciones, buscar más tiempo para leer… No tenía estos compromisos por escrito, así que imprimiré este original y lo pondré en mi mesita de noche. Vamos a ver si este año por fin los honro. En diciembre les cuento.
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