8 de octubre del 2009 |
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A 11 años del arresto de los Cinco, |
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El hijo de Teresa
Jóvenes rapsodas Marianela Samper, de Radio Habana Cuba, 1 Luis Espinosa, subdirector nacional de los Videoclubes juveniles, y Alma Mater, ocupamos una mesa. Las camareras no habían empezado a servirnos, cuando se nos sumó un joven africano. Kenia se había referido a los becarios extranjeros: «Ubicados en centros universitarios, funcionan en la Isla 70 Comités de Solidaridad con los Cinco; el ICAP tiene representaciones en 12 provincias, y en la Isla de la Juventud; las dos Habanas son atendidas desde la sede nacional; los jóvenes se apoyan en esas delegaciones para hacer su trabajo». Adérito Amone Gove, natural de Xai-Xai, capital de la provincia de Gaza, al sur de Mozambique, era uno de ellos. Nacido en junio de 1983, y estudiante, desde el 2005, de la carrera de Sociología en la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana (UH), también había intervenido en la sesión matutina del Encuentro. —Casi 32 mil extranjeros cursamos aquí gratuitamente nuestras carreras —dijo el mozambicano—. Disfrutamos de alimentación, alojamiento, asistencia médica y acceso a las bibliotecas sin costo alguno…Cuba se convierte en patrimonio de los pueblos, escuela de formación de valores y laboratorio social…Los becarios seguiríamos varias rutas para ayudar a la liberación de los Cinco: crear nexos con los Comités de Solidaridad en nuestros países; sensibilizar a parlamentarios, políticos, y otras figuras nacionales; asegurar que quienes viajen de vacaciones lleven pequeños paquetes informativos; e implicar en intercambios a los norteamericanos que estudian en Cuba: ellos podrían convertirse en divulgadores del caso en las universidades de EE.UU. En consecuencia De inicio quisimos conversar con los norteamericanos o con el mozambicano, por ende, nos alegró que Adérito viniera hacia nosotros. Almuerzo y diálogo fueron lo mismo. Cerramos la entrevista cuatro meses después, en la residencia estudiantil Bahía, de la UH, sita en el reparto Antonio Guiteras, en el municipio capitalino de Habana del Este, justo cuando los Cinco cumplían 11 años de arresto. El joven no había perdido detalle de lo ocurrido con ellos desde aquel, nuestro encuentro en Cojímar. —Me he mantenido al tanto por la prensa —explicó Adérito—. El periódico Girón, de la provincia de Matanzas, publicó a mediados de agosto el artículo «Otra batalla por los Cinco se librará el 13 de octubre en Miami». Caí en la cuenta de que este mes sería crucial. El redactor (R. González Villalonga) fue pródigo en detalles. Recordó que la más evidente violación de las normas jurídicas ocurrió el 15 de junio, cuando la Corte Suprema de EE.UU. desatendió la solicitud de conocer el caso. El hecho se produjo a pesar de la presentación de una docena de amicus de la Corte, extendidos por celebridades e instituciones parlamentarias y jurídicas, incluidos 10 Premios Nobel. Ahora quedaba claro cuán importante sería enfrentar las nuevas sentencias que deberán imponerles en Miami a Fernando, Tony y Ramón. La Corte de Apelaciones del Distrito de Atlanta había anulado las del juicio inicial, e instruyó a la jueza Joan Lenard a proceder en consecuencia. La defensa ha anticipado el mejoramiento de las condenas originales, sobre todo la eliminación de las cadenas perpetuas. Custodia legítima —Profundicé en los pormenores del «lado jurídico de la batalla» —dijo el africano—, por intermedio de otro trabajo que, con ese título, publicó la página 8 de noticias Internacionales de Granma. Fue una periodista (D. Francis Mexidor) la que contó sobre el encuentro que sostuvieron, ella y sus colegas, con los integrantes del equipo de la defensa. Aquí anoté sus nombres: Joaquín Méndez, defensor de Fernando; Leonard Weinglass, abogado de Tony; Phillip Robert Horowitz, abogado de René; William Norris, abogado de Ramón; Tom Goldstein, lider del equipo de la defensa ante la Suprema; Richard Klugh, especialista en Apelación; y Rafael Anglada, integrante del equipo. El «no» de la Corte fue sin explicaciones; el tribunal desoyó el clamor mundial y, fiel a los intereses políticos, siguió la guía del gobierno. Para la resentencia, la jueza consideraría los años que han pasado en prisión, el sufrimiento que se les ha infligido a ellos y a sus familias, y el reconocimiento de la comunidad internacional. Hoy Adérito es miembro de la Organización de la Juventud Mozambicana (OJM), y, además, secretario, en Cuba, del Frente de Liberación de Mozambique (FRELIMO), nacido de la alianza resistente a la colonización portuguesa. En exceso —Otro artículo esclarecedor —continuó— fue «En Miami están encarcelados Ramón, Antonio y Fernando», publicado en Cubadebate por el propio Andrés Gómez. Refiere que los Cinco fueron arrestados el 12 de septiembre de 1998 por agentes del FBI; que el proceso ha venido demostrando la despreciable asociación del gobierno federal con los terroristas de la extrema derecha cubano americana, y que, once años después, tres de ellos vuelven a encontrarse en celdas de aislamiento en el Centro de Detención Federal de Miami. En estos, tristemente célebres, huecos, ya estuvieron los Cinco por más de tres años: hasta que a principios del 2002, después de su juicio, fueron enviados a distintas cárceles norteamericanas. En marzo de 2004 Adérito leyó el anuncio que convocaba a los jóvenes de su país para ocupar 10 plazas de estudios en Cuba. En su caso, podía concurrir a Derecho o Sociología. Se dirigió, por carta, al entonces Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología de Mozambique. Pasó el examen. Le otorgaron una de las becas para la Licenciatura en Sociología. Hizo los trámites. Partió hacia el Caribe un 20 de septiembre. Siguió el itinerario Maputo-Johannesburgo-París-La Habana, adonde aterrizó al día siguiente, a las 5 de la tarde. —Gómez escribe —siguió Adérito— que tres de los Cinco están ahora en Miami porque en septiembre de 2008 el Pleno del Tribunal de Apelaciones del Onceno Circuito unánimemente concluyó que la Fiscalía no había presentado ninguna prueba de que Gerardo, Ramón y Antonio hubieran obtenido o transmitido información secreta a nadie, o de que hubieran obrado en contra de la seguridad nacional de EE.UU. Así el Tribunal anuló sus condenas de cadena perpetua por el cargo de conspiración para cometer espionaje, y ordenó al Tribunal del Distrito Federal en Miami que los resentenciara, que les redujera las condenas. El Tribunal de Apelaciones también consideró excesiva la condena de 19 años que se le impuso a Fernando por los cargos de no haberse inscrito como agente de un gobierno extranjero, y de falsa identificación. Admitió que el procedimiento podría aplicársele a Gerardo por el cargo de conspiración para cometer espionaje, pero concluyó que no tenía sentido reducirle la condena de cadena perpetua por el tal cargo —que es falso—, porque cumple otra por el de conspiración para cometer asesinato: ¡qué cinismo! En un futuro la defensa intentará reabrir el caso de Gerardo a través de la apelación indirecta. Conjunción explicable —Hablar del caso de los Cinco y no reconocer la labor de Ricardo Alarcón, sería imperdonable —volvió a la carga—. A 11 años del arresto de los héroes, el presidente del Parlamento publicó una serie de trabajos, primero en inglés, en el periódico digital norteamericano CounterPunch, luego en Cubadebate, y finalmente en la página 3 de Internacionales de Granma. Por aquí la he seguido, día tras día, la semana pasada (del 7 al 12 de septiembre); tiene un epígrafe, «La Historia no contada de los Cinco», y hasta hoy vieron la luz todas estas partes (las muestras): I, «Héroes prohibidos»; II, «Justicia en el país de las maravillas»; III, «El rostro de la impunidad»; IV, «En sus propias palabras»; V, «“Espías”, sin espiar»; y VI, «Acusación À La Carte». Adérito opina que no se puede prescindir de la cultura y participación políticas, déficit de los jóvenes africanos en comparación con los latinoamericanos, y conviene en que es preciso intervenir en los espacios de intercambio, pues es allí donde se aprende. Ha integrado el grupo de trabajo que, coordinado por un miembro del Secretariado de la FEU Nacional, atiende las Relaciones Internacionales. Da fe de que Cuba se ocupa de la inserción de los extranjeros en las organizaciones estudiantiles. A sueldo Es temprano para levantar expectativas sobre el futuro de Adérito. Conoce a la que deberá ser una de sus colegas, una mozambicana que también se graduó en la UH, trabajadora del actual Ministerio de Ciencia y Tecnología de su país. Sabe de otro caso, un joven de Nampula que estudió la carrera en Santiago de Cuba. Quizás él, Adérito, sea el tercer sociólogo mozambicano formado aquí. Ha concienciado que el perfil de su especialidad es amplio. Con todo, subraya que en la Isla los sociólogos se forman como verdaderos investigadores sociales, y asegura que no le faltará empleo: «Mozambique necesita hombres capacitados en todas las esferas: tenemos pocos especialistas.» Alta fidelidad En la despedida Adérito volvió a recordar el día en que nos conocimos: —Si hubiera estado solo en aquel comedor de la Escuela de Trabajadores Sociales de Cojímar, habría almorzado rápido, pero me habría perdido su compañía. Donde hay dos o tres reunidos, ese es un espacio de socialización. ¡De cuántas cosas hablamos allí! Saber amar y compartir es mucho saber: ¡eso es, por cierto, lo que nos enseñan los Cinco! 1 Dos meses después, Marianela Samper, periodista de Radio Habana Cuba, recibió el premio de entrevista, en la categoría de prensa radial, del Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio de la UPEC. Su trabajo, «Motín en Colorado», muestra la crueldad y los peligros que enfrentan nuestros Cinco Héroes en las prisiones donde se encuentran.
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