28 de enero del 2009

Versos sencillos

(Leídos el 13 de diciembre de 1890  en una  velada de homenaje a un amigo).

I. Yo soy un hombre sincero

Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma,
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.

Yo vengo de todas partes,
Y hacia todas partes voy:
Arte soy entre las artes,
En los montes, monte soy.

Yo sé los nombres extraños
De las yerbas y las flores,
Y de mortales engaños,
Y de sublimes dolores.

Yo he visto en la noche oscura
Llover sobre mi cabeza
Los rayos de lumbre pura
De la divina belleza.

Alas  nacer  vi en los hombros
De las mujeres hermosas:
Y salir de los escombros,
Volando las mariposas.

He visto vivir a un hombre
Con el puñal al costado,
Sin decir jamás el nombre
De aquella que lo ha matado.

Rápida, como un reflejo,
Dos veces ví el alma, dos:
Cuando murió el pobre viejo,
Cuando ella me dijo adiós.

Temblé una vez, — en la reja,
A la entrada de la viña, —
Cuando la bárbara abeja
Picó en la frente a mi niña.


Gocé una vez, de tal suerte
Que gocé cual nunca: — cuando
La sentencia de mi muerte
Leyó el alcaide llorando.

Oigo un suspiro, a través
De las tierras y la mar,
Y no es un suspiro, — es
Que mi hijo va a despertar.


Si dicen que del joyero
Tome la joya mejor,
Tomo a un amigo sincero
Y pongo a un lado el amor.

Yo he visto al águila herida
Volar al azul sereno,
Y morir en su guarida
La víbora del veneno.

Yo sé bien que cuando el mundo
Cede, lívido, al descanso,
Sobre el silencio profundo
Murmura el arroyo manso.

Yo he puesto la mano osada,
De horror y júbilo yerta,
Sobre la estrella apagada
Que cayó frente a mi puerta.

Oculto en mi pecho bravo
La pena que me lo hiere:
El hijo de un pueblo esclavo
Vive por él, calla, y muere.

Todo es hermoso y constante,
Todo es música y razón,
Y todo, como el diamante,
Antes que luz es carbón.

Yo sé que el necio se entierra
Con gran lujo y con gran llanto,—
Y que no hay fruta en la tierra
Como la del camposanto.

Callo, y entiendo, y me quito
La pompa del rimador:
Cuelgo de un árbol marchito
Mi muceta de doctor.

De dos fotos usadas en la animación
1864 Termina la enseñanza primaria. Posiblemente recibe una medalla en esta ocasión. (Quizá sea la que ostenta en la foto que se ha fechado como de 1862.)

1870 Abril 4. Es trasladado al Presidio, donde lo destinan a la Primera Brigada de Blancos y le asignan el número 113. En la hoja histórico-penal del confinado aparece su filiación: estado, soltero; edad, diecisiete años; estatura, regular; color, bueno; cara, boca y nariz, regulares; ojos, pardos; pelo y cejas, castaños; barba, lampiña; como señas particulares se indican una cicatriz en la barba y otra en el segundo dedo de la mano izquierda.


Abril 5. Le cortan el cabello y se viste con la ropa de presidiario; le fijan en el tobillo de la pierna derecha un grillete, unido a la cadena que aprisiona su cintura. Lo destinan a trabajar en la cantera del presidio conocida como de San Lázaro, a la sección llamada La Criolla [...].

Años después Doña Leonor, su madre,  mandaría a hacer un anillo del mismo hierro del grillete y que Martí llevaría siempre.
 
Aparece en la mano que sujeta la pluma de escribir en el cuadro que le hiciera el pintor nórdico Herman Norman, imagen que también aparece en la animación.


Artículos relacionados:

Un Hombre Sincero

Fragmento de la entrevista al profesor Lozano que bajo el título El Hombre Natural, realizó el autor de esta multimedia...

Ver Audiovisual

 

Portada de la Revista impresa
Contraportada de la Revista impresa