5 de marzo del 2009 |
|||
El Día de la Mujer en Vietnam |
|||
Por Tan Nguyen Ngoc |
|||
La importancia que tienen las mujeres en el desarrollo de la vida de los pueblos las hace merecedoras de todo el respeto y la consideración. No es posible imaginar un mundo en el que no estén presentes de una forma u otra, nada es tan hermoso como ver a una madre con su hijo, o a una esposa que se mantiene firme junto a su pareja en los momentos más difíciles. Pero no siempre ha sido así, incluso en los países donde hoy la mujer ocupa un sitio importante en la vida económica y política hubo una etapa en la cual se le excluyó cual objeto con un fin únicamente decorativo. Vietnam es un ejemplo de lo que las mujeres son capaces de lograr cuando se les da el lugar que merecen. En mi país se les puede ver desde las oficinas hasta las tareas agrícolas, tanto en la casa atendiendo a la familia como en cualquier esfera en la que la patria las necesite. Afortunadamente las mujeres vietnamitas tienen la posibilidad de estudiar y formarse profesionalmente con los mismos derechos que los hombres lo que permite una igualdad entre los dos sexos. En otra época, durante la sociedad feudal que imperaba en Vietnam, la mujer era relegada a un plano inferior pues se consideraba que el hombre era quien debía llevar las riendas de la casa y la mujer dedicarse a criar a los niños, atender al marido y realizar las tareas del hogar. Sería imposible medir cuantos talentos femeninos se desperdiciaron, cuanto genio perdido por una sociedad que se negaba a reconocer la valía de sus integrantes femeninas. Claro, que aún así, la historia de mi tierra recoge innumerables anécdotas en las cuales las mujeres son el centro de atención tanto por la belleza como por su activa participación. El camino transitado por Vietnam hacia las conquistas que se han logrado en estos años de arduo trabajo, no sería completo si le hubiese faltado las manos mágicas de sus mujeres que le han dado una dosis extra de ternura a cada suceso acontecido en los últimos años en mi país. En la guerra contra el enemigo imperialista que trató de arrebatar la independencia lograda por nuestros padres, tuvieron una actitud destacada, no solo fueron enfermeras llevando la esperanza a cada herido que atendían, sino que también enfrentaron a los adversarios en el campo de batalla haciendo un derroche de coraje en los combates. Hoy Vietnam camina con pasos firmes hacia un futuro que es brillante, para eso ponen su empeño en lograrlo miles de mujeres que brindan su apoyo, millares de ellas como profesionales, o como simples obreras, ocupando puestos que antes eran exclusivos de hombres. Resulta realmente admirable la persistencia y laboriosidad de las mujeres vietnamitas, herederas de lo mejor de nuestra cultura, de su carisma e inteligencia. En los días de fiesta se muestran con los trajes típicos que identifican al país, tocan los instrumentos musicales que han sido heredados de generación en generación y logran una armonía indescriptible entre el pasado y el presente. Por estas razones en Vietnam el Día de la Mujer no pasa inadvertid, las calles se llenan de flores y las mujeres son el centro de las atenciones de todos. Nada se compara con la dicha de contar con ellas entre nosotros, son el complemento que logra que cada día sea maravilloso y lleno de luz. |

