Antiterroristas.cu

Cuba clama por el regreso de nuestros cinco héroes

Dossier sobre los Cinco héroes prisioneros en los Estados Unidos.
Dossieres anteriores...

 

Club de Amigos

3 de septiembre del 2009

El dominio del fuego como tecnología

Por Juliett Morales García
Fotos: Internet

En Pinacle Point, Sudáfrica, hace 72 mil años y tal vez mucho antes, un humano moderno tuvo una idea: cambiar la forma de las piedras con fuego y darle un mejor acabado a sus cuchillos y hachas.

Para ello utilizó silcreta, amalgama de sílice, cuya exposición al calor la ponía al rojo vivo, lo que permitía amoldarla a capricho.

Así el fuego, además de protector y medio de cocción se convirtió en una herramienta para crear, y dar rienda suelta a la imaginación.

Quizá ese taller paleolítico fue un tránsito, la primera escuela, para que el hombre aprendiera con posterioridada dar nuevas formas a los metales.

Las evidencias más antiguas de pirotecnología -el uso controlado del fuego- fueron descubiertas por científicos del Instituto de los Orígenes Humanos de la Universidad estatal de Arizona y de la Universidad del Cabo en una cueva cercana a la costa surafricana.

Más allá de su empleo tecnológico el hallazgo difundido en la revista arbitrada estadounidense Science constituye una evidencia del desarrollo del pensamiento abstracto, lo que tal vez, pudo darle una ventaja evolutiva sobre otra especie de humano, el hombre del Neandertal que se extinguió por causas aún desconocidas hace alrededor de 30 mil años.

Los científicos, dirigidos por el investigador de la Universidad del Cabo, Sudáfrica, Kyle Brown, creen que la pirotecnología pudo, incluso comenzar 164 mil años atrás, pero la datación de las evidencias físicas encontradas en Pinacle Point sugiere que ocurrió hace 72 mil años.

El análisis del proceso del tratamiento térmico demuestra que “estos seres humanos modernos tempranos dominaron el fuego de una manera llena de matices y sofisticación”, señaló Brown.

¡LO ENCONTRE!

Quizá fue la casualidad que vino en auxilio de la necesidad, pero lo cierto es que algún hombre primitivo observador y avezado se percató que el calor podía ser más útil que para cocinar, calentarse o ahuyentar las fieras y ¡eureka!, se dio cuenta que la modesta silcreta era una materia prima excepcional para crear herramientas altamente avanzadas.

Este conocimiento no lo guardó para sí, lo transmitió a otros que fueron mejorando el proceso de calentamiento, de enfriamiento y de talla.

Dicho proceso tecnológico requiere de un desarrollo cognitivo, y probablemente del lenguaje para aprenderlo y transmitirlo, indicó Curtis Marean, director del proyecto y paleo antropólogo en el Instituto de los Orígenes Humanos en Arizona.

EL HALLAZGO

En el yacimiento paleoantropológico de Pinacle Point, el equipo tropezó con pequeñas laminillas de piedra que tenían un raro color rojizo, se percataron que era silcreta, pero pensaron que por su fragilidad no resultaba útil para grandes aplicaciones, como fabricar instrumentos resistentes.

Sin embargo, decidieron realizar un experimento: pusieron el material a la candela y comprobaron que además de adquirir un color rojizo se podía modificar su estructura.

“He aquí los comienzos del fuego y la ingeniería, los orígenes de la pirotecnología, y un puente al más reciente trabajo con cerámica y del metal, señaló Brown.

También la silcreta pudo ser reutilizada para crear herramientas funcionales como armas de caza, excelentes cuchillos y posible valor de cambio, expresó por su parte Marean.

Esto explica-añadió-que las personas invirtieran tanto esfuerzo en su tratamiento y producción.

Antes de este hallazgo, las pruebas más antiguas del uso del fuego como herramienta se encontraron en Europa y databan de hace 35 mil años.

Pero las evidencias de un avanzado pensamiento complejo en el sur de África, más de 40 mil años antes refuerza la teoría de que esa región pudo ser la cuna de los humanos modernos, que aparecieron entre hace 100 mil y 200 mil años allí, señaló Marean.

Hasta ahora no existe consenso sobre cuándo apareció la conducta humana moderna, dijo, pero las más antiguas pruebas de de pensamiento simbólico datan de unos 70 mil años.

Más allá de su importancia paleoantropológica, el descubrimiento del fuego como herramienta para moldear la piedra, muestra que el ser humano moderno tenía un pensamiento complejo y un desarrollo cognitivo superior.

Tal vez eso ayude a responder por qué somos la única especie humana.

 

Portada de la Revista impresa
Contraportada de la Revista impresa