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JÓVENES POR EL MEDIO AMBIENTE
Por Helen Hernández Hormilla,
estudiante de 4to.
año de Periodismo
Aunque frecuentemente escuchamos hablar de desarrollo sostenible, protección del medio ambiente y ecología; no siempre hallamos la mejor forma de convertirnos en colaboradores activos. Sin embargo, la constante evidencia de una cercana crisis ambiental precisa la búsqueda de soluciones desde la cotidianidad.
Un grupo de jóvenes sensibles ante estas cuestiones, encontraron una vía para colaborar y hacer públicas sus inquietudes e investigaciones. Geo Juvenil Cuba parte de un proceso iniciado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en el año 1995 llamado GEO (Perspectiva del medio ambiente mundial según sus siglas en inglés), que tiene como base elaborar resúmenes periódicos en las diferentes regiones y países para evaluar el estado del medio ambiente y orientar hacia la toma de decisiones. En el año 2002 surge la idea de conformar un informe cubano coordinado por las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ), el cual fue presentado el pasado octubre con la colaboración del CITMA y el PNUMA.
Por un verde caimán es un libro que analiza la evolución del medio ambiente en Cuba de los últimos 500 años y enfatiza en los problemas actuales con una perspectiva futura. Pero lo más importante de este material es su fuente principal: más de 900 jóvenes contribuyeron con evaluaciones objetivas nacidas en su propio entorno e incorporadas al libro a través de fotos, dibujos, poemas y fragmentos de ensayos y ponencias. Además, los juicios y acciones recomendados en el texto articulan diversas referencias bibliográficas donde se establecen marcos conceptuales y legales necesarios para su comprensión; al igual que los instrumentos políticos, jurídicos y de gestión ambiental aprobados en el país.
De esta forma se logra incorporar un universo temático, estructurado en una sección introductoria y tres capítulos, que va desde el origen histórico de los problemas ambientales en Cuba, el estado actual del medio ambiente y las experiencias de proyectos comunitarios; hasta una mirada futura con dos puntos de vista diferentes y a la vez proféticos: la realidad a la que aspiramos con la sostenibilidad y aquella que no deseamos vivir, y a la que llegaremos de no actuar en consecuencia.
El análisis se dividió en ocho aristas fundamentales: agua, atmósfera, biodiversidad, bosques, desastres naturales, suelos y alimentos, zonas urbanas y zonas costeras y marinas. Desde esta investigación las afectaciones más críticas fueron, la degradación de los suelos, la carencia de agua, contaminación, pérdida de la biodiversidad y la deforestación.
Múltiples son las causas que han generado este cambio en la naturaleza del país. De hecho, sus inicios nos remiten a los primeros momentos de la colonización donde desaparecieron más del 90 por ciento de los ecosistemas primarios que cubrían el territorio para dar paso a la explotación agrícola y ganadera. Sin negar el proceso progresivo a que está abocada toda sociedad moderna, resulta lamentable haber perdido de forma indiscriminada la mayor parte del área boscosa del país. En épocas más recientes cuestiones como la contaminación industrial y el uso indiscriminado de los recursos naturales han incrementado las complicaciones ecológicas.
No obstante, en los últimos años, a pesar de ser menor la capacidad económica del país, se aprecia un avance hacia la búsqueda de un desarrollo sostenible. Las fuentes alternativas de energía, tanto en el sector doméstico como en la agricultura y la industria, favorecen la descontaminación, asimismo, se trabaja en la conservación de especies en peligro de extinción, en el reciclaje y sobre todo crear una conciencia ecológica en las nuevas generaciones.
En este sentido, existen proyectos concebidos por los jóvenes dentro de las comunidades, muchos de ellos apoyados en el uso de las nuevas tecnologías de la información, el arte y la investigación. Los universitarios se incluyen en esta dinámica a través de programas como el Proyecto universitario de estudio y conservación de tortugas marinas en la Península de Guanhacabibes, desarrollado por estudiantes de la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana; la Cátedra Agroecológica de la Facultad de Ciencias Agropecuarias en Ciego de Ávila; los movimientos ambientales de la Facultad Agraria de La Habana y el Frente Ecológico Hábitat, etc.
El informe del Geo Juvenil es solo un punto de partida para la implementación y el seguimiento de sus recomendaciones. El equipo de trabajo, apoyado en la estructura de las BTJ (con un representante del proyecto en cada municipio del país) se propone una estrategia para el próximo año, vinculada a la planificación nacional del CITMA, para imbricar las acciones juveniles por el medio ambiente con las necesidades globales. También la divulgación de los resultados publicados en el libro, que será distribuido en toda la red de bibliotecas del país y en todos los centros y niveles de enseñanza.
Queda abierta entonces una nueva convocatoria, la de activar nuestra sensibilidad a favor del entorno; pues cada quien, en su pequeño espacio de convivencia, puede y debe, ayudar a resguardar el pedacito de mundo que lo cobija.
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