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NUESTRO CREDO
Por Tamara Roselló Reina
Pocas veces reparamos en cuántas puertas abrimos y cerramos en un día. Ellas limitan o facilitan accesos. Algunas se empujan con las manos, aunque solo las ocultas, las más íntimas, permiten adentrarnos en otras personas; cierran e inician etapas…
Eso es justo lo que hacemos cuando se va un año. Nos empeñamos en repasar un período que tiene que cerrar. Las alas nos parecen cortas para conquistar —al decir de Rubén Martínez Villena— las nubes tan altas, que empinan los sueños.
Llega otro comienzo y es recomendable llamar a las puertas precisas, clausurar las que tocamos por equivocación. Juntarse desde los pequeños espacios —la familia, el barrio, el centro de estudio o de trabajo— y también en la Patria que es Cuba y en la otra más grande, América.
A los estudiantes universitarios el VII Congreso de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) les ratificó una encomienda impostergable, la obra de una Revolución de 48 eneros está en sus manos. La generación que la conquistó y la ha sostenido como faro de luz, confía en sus jóvenes, así les dijo Raúl a los delegados en la jornada de clausura del evento, cuando la Federación llegó al cumpleaños 84.
No fue casual que «el aldabonazo de alerta» lo diera el Comandante en Jefe en el Aula Magna el 17 de noviembre. Fidel, acompañó a ese ejército joven en sus debates, les dio el pie oportuno y no perdió detalles del camino recorrido desde aquel día en que celebrara con los universitarios, 60 años de su ingreso a la colina.
Cerró el VII Congreso, pero las puertas quedaron abiertas para recorrer la senda de nuevos triunfos. Este año nuestra juventud conmemorará importantes aniversarios: el 50 de los sucesos del 13 de marzo y de la masacre de Humbolt-7; el 45 de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC); el 85 de la fundación por Julio Antonio Mella de esta revista Alma Mater y un mes después de la FEU.
Bienvenido sea el 2007 para las cubanas y los cubanos. Corra, usted, a abrir sus puertas para que no deje nada bueno y útil fuera.

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