|
EL SILENCIO A VECES ES PEOR
Por Naná Martínez
Foto: Tomada de internet
Y digo, a veces, porque una sonrisa, un mohín de la boca, un brillo en nuestra mirada puede ser manifestación de aprobación, de alegría de compartir lo que sentimos sin tener que emitir palabra alguna.
Durante nuestra vida somos receptores de innumerables mensajes silenciosos que, en ocasiones, surten más efecto que los verbales. No siempre estos son positivos; pues, lamentablemente, están matizados por cargas emocionales negativas. Entonces, irrumpen como dardos en nuestra sensibilidad humana.
Aunque pudiéramos referirnos a diversas aristas, conversemos sobre la comunicación no verbal en el contexto de la relación de pareja.
¡Cómo dicen estos silencios, cómo laceran nuestro espíritu!
Es agradable poder mantener un sano intercambio con nuestro amado o amada y sentir que escucha nuestras inquietudes, que comparte nuestras metas, logros y fracasos personales en los distintos ámbitos de la vida; pero nos sentimos lastimados y decepcionados cuando no ocurre así.
Se aboga por la equidad entre los dos géneros; sin embargo, cuán lejos estamosde lograrla, aun en los inicios del nuevo milenio. Existen relaciones asimétricas en las que, en el proceso de la comunicación, la mujer desempeña un rol muy triste: a su trabajo, labor doméstica o social, no se le concede la importancia que realmente tiene.
Esto se manifiesta en el seno de la pareja, aunque no solo en ella. Puede suceder que la mujer llegue al hogar con una información que satisface su realización personal y como respuesta recibe por parte de su pareja una información no verbal: un gesto, un silencio cargado de desinterés, parquedad, o sencillamente de subestimación. La expresión del rostro le cambia, se endurece, el corazón se le estruja; y aquello que constituía una alegría, algo reconfortante para ella se desmorona en un instante.
Un gesto, un silencio en el intercambio verbal puede ser muestra en estos casos de violencia no verbal, que en última instancia en este tipo de relación significa violencia de género. El efecto de estas manifestaciones es peor que si se estableciera un intercambio de ideas controversiales. Estarán de acuerdo conmigo en ello, si alguna vez han tenido esa vivencia.
Escucha a tu pareja, incentívala en sus propósitos, estimúlala a continuar con su entusiasmo emprendedor de nobles causas. Es cierto que el lenguaje no verbal es digno apoyo del verbal, pero siempre para mantener una comunicación eficaz, no para la incomunicación social, no para herir susceptibilidades.
|