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PEDRO LENNIER, UN SECRETARIO PARA RESPETAR
Por Yarimis Méndez Pupo
estudiante 4to año de periodismo
Fotos: Abel Ernesto
Excelente conversador. Prefiere la literatura policíaca y de aventura. Como buen estudiante de tercer año de historia, este matancero supo explicarme el valor histórico de Colón, su ciudad. “La tercera en importancia de la provincia”, me aclara, para que no me queden dudas. Desde primer año de la carrera desempeña el cargo de Secretario del Comité de base. Confiesa que no hace mucho deporte y que prefiere la música romántica. Por estos días anda inmerso en los preparativos de algún viaje por Cuba.
¿Es cierto que los historiadores son un poco densos al escribir?
Realmente eso se comenta, pero bueno hay muchos puntos de vista, hay historiadores que son muy buenos oradores, otros se dedican más a la investigación y quizás son más densos. A mi me gustaría no dejar a un lado la práctica de la oratoria porque es algo que disfruto mucho, aunque quiero hacerlo de manera amena.
¿Cuándo empezaste a dirigir?
Desde que estaba en el preuniversitario asumí cargos, generalmente al mando de la juventud. Aquí en la universidad, en primer año asumí el cargo de Secretario del Comité de base de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), aunque no es mi única responsabilidad, también me desempeño como Vicepresidente de la FEU en la beca de Bahía.
¿Es difícil dirigir una brigada de jóvenes en la actualidad?
Es difícil porque es necesario estar bien preparado, saber qué vas a decir, romper con esquemas y no convertirse en un repetidor de discursos bonitos y dogmáticos, sino realmente estar instruido para poder discutir con conocimientos sólidos y tener en cuenta que hoy la juventud quiere cosas nuevas, pretende abrir un debate basado en reflexiones sobre lo que nos acontece, aislado de métodos caducos e impositivos.
¿Cuál es la tarea más ardua para ti como secretario de tu Comité de base?
Organizar y dirigir bien el debate en las reuniones. A veces se lleva una propuesta para debatir en la brigada pero surge la necesidad de discutir otro tema y es entonces cuando tienes que saber mediar para no rechazar el deseo de los militantes de debatir problemas que les tocan de cerca, como el transporte, los servicios…cosas que diariamente vivimos.
¿Cómo logras hacer reuniones menos monótonas?
Potenciando en los militantes la creatividad. Trato de favorecer el debate en otros marcos que no sea solamente el aula, puede debatirse también en un parque, a la entrada de un museo, hay que desencasillar ese momento del mes en que nos reunimos para que no exista apatía hacia él.
¿Qué cualidades admiras en las personas?
La sinceridad.
¿Cuál no puede faltarle a un dirigente de la juventud?
Creo que siempre tiene que dar el ejemplo. No puedes persuadir a nadie de que haga algo si tú mismo no estás convencido. Tenemos que ser los primeros en cualquier actividad.
En un nuevo aniversario de la organización, ¿qué sugieres?
Encaminar más nuestro trabajo hacia el combate contra la inactividad y contra aquellos que permanecen en nuestra organización y no están a la altura de ella.
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