La Revista Joven más antigua de Cuba

Nuestro Credo




EDICIONES ANTERIORES

Esperamos tus opiniones y sugerencias Contáctenos

 

 

 

 
Sección Entrevista

 



English version

Alfredo Guevara
¡AFUERA LA «ESTUPIDIZACIÓN»!

Por Hilario Rosete Silva 
Fotos: Nancy Reyes

Firmado y acuñado
(Julio César) Guanche acaba de exponer todo un decálogo caracterizador de lo que significa ser revolucionario,Ver «La odiosa función de cuadro político», Alma Mater no. 457, nov/2007. y lo primero que voy a decir es que lo suscribo.

Válido por factible
Me adhiero a él salvo cuando omite la inquietud aquí expresada sobre la diversa y posible cultura campesina, sobre la cosmovisión del trabajador rural.

Quién sabe
Hay un escritor que, hablando del pensamiento del hombre del campo, dijo que este no era un ignorante, sino que su cultura era acaso «más» profunda «que»...

Alfredo Guevara, presidente del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, cineasta y revolucionario socialista.

Alfredo Guevara, presidente del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, cineasta y revolucionario socialista, interviene por segunda vez en el panel realizado por el Consejo Nacional de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) en la Casa de la Amistad, (julio/2007) y aclara las dudas de los estudiantes. Arnaldo Martín, presidente de la FEU del Instituto Superior Pedagógico (ISP) Rubén Martínez Villena, de Alquízar, entiende que un guajiro no podrá hablar de aviones, pero sí de tierras y siembras, y se pregunta si no sería una imprecisión aseverar que «no tiene nivel cultural.»

Franca idoneidad
—Es claro que el campesino atesora toda una cultura; por definición la cultura engloba un sinfín de conocimientos adquiridos, hábitos, comidas, etcétera, que se expresan en la vida cotidiana y se transmiten por tradición, pero hoy la tierra hay que cultivarla de forma competente; estamos en otra época, y la cultura y el saber, por lo menos el saber al que yo me refiero, están ligados a la eficiencia.

Alfredo se retrotrae a hechos pasados para, tomándolos como punto de partida, compartir vivencias personales recientes, ilustrativas de lo que quiere comunicar.

Se necesitan técnicos
—Hace años, por iniciativa de Fidel, ciertas escuelas en el campo próximas a zonas productivas agrícolas, se convirtieron en tecnológicos de la agricultura. Llenos del saber académico que utiliza otros métodos para el cultivo de la tierra, sus egresados asesorarían al campesino poseedor de aquella cultura agraria tradicional –de la cual también hay que aprender–, para que las producciones fuesen más racionales. Pero sucedió que los hijos de los campesinos, las piedras vivas que constituirían la cantera de dichos tecnológicos, con el tiempo empezaron a estudiar informática, y a dejar el campo por la ciudad, y buena parte de los institutos volvieron a su condición original de meras escuelas. ¿Conclusión? De momento proliferan en el país las pequeñas fincas productoras, y precisamos de especialistas que puedan orientar a los agricultores acogidos al nuevo modelo de producción.

Enseñanza moral
—Acerca de la universidad, de mi paso por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de La Habama, puedo decir que fue una época fabulosa, y a juzgar por lo que nos contó aquí nuestra musicóloga y directora de la Camerata Zenaida Romeu,Ver «Zenaida Romeu. El sonido de una directora», Alma Mater no. 456, oct/2007 me sucedió lo mismo que a ella, tuve mucha suerte, conté con maestros extraordinarios.

Alfredo evoca aquellas clases, reverencia el recuerdo de sus profesores, se siente en deuda con ellos, y llama la atención de los jóvenes para que perciban lo más importante.

La gran lección es cómo aprender a estudiar; un universitario nunca termina de estudiar; y tiene que saber cómo llegar a un libro, a una experimentación, a una práctica equis de laboratorio o sobre el ser humano. Sea porque es un especialista en cirugía o un estudioso de los mecanismos fisiológicos, siempre tiene que estar estudiando; el estudio y, como consecuencia, la cultura, para llegar a serlo, deberán estar siempre enriqueciéndose.

Papilla, no precisamente de cereal
Llegué a este panel-debate sin mucha claridad sobre cómo debía comportarme; me preguntaba si la masa de los universitarios es en verdad culta, si a los egresados de la enseñanza superior en realidad les han enseñado a estudiar y les han inculcado la pasión por el estudio, por la profundización, el respeto y el amor por la complejidad.

Algunos de los que vemos en la complejidad la riqueza del ser humano, debimos luchar, por mucho tiempo, contra la inclinación, hacia la simplonería y la papilla ideológica, de concepciones filosóficas que pasan por marxistas. Según mi concepto –como me respeto a mí mismo, exijo que se respete mi opinión–, dicho «apego» fue parte del fenómeno de las escuelas de instrucción revolucionarias, mas pareciera que hoy está disolviéndose, aunque no estoy tan seguro. Por si fuera poco, nuestros medios de comunicación o información también han acudido, durante años, a una simplificación pavorosa, sin entender que la reducción del pensamiento a catecismo es un aporte al empobrecimiento de la inteligencia.

Con todo, en el caso de que los universitarios adolecieran de «falta de intelecto», en última instancia sus carencias no se deberían al catecismo, ni a la simplificación, ni a los medios, ni a las debilidades o fortalezas de las escuelas de instrucción revolucionarias, ni a la papilla ideológica, sino a ellos mismos.

Cánones de concilio
—Quien siendo universitario no sienta curiosidad por la investigación, podrá haber tenido la oportunidad de realizar estudios en una universidad o en un instituto superior científico o técnico, pero ciertamente no tendrá, plantada y cultivada en lo profundo de su alma, la vocación intelectual.

—A los viejones no se nos acercan los jóvenes; nos tratan con respeto y ceremonia, pero no se nos acercan todo lo que quisiéramos. He tenido la suerte de haber sido invitado, en varias ocasiones, a tener contactos con los estudiantes, y ahora me pregunto, yo no lo sé, no estoy suficientemente cerca de ustedes ni los estoy calificando, si los hoy miembros de la FEU solo se sirven de los exámenes para conseguir un título o si están capacitados para ser, desde su condición de universitarios, modelos irradiantes de esa necesidad de alcanzar la condición de intelectuales, paradigmas de la significación inmensa que tiene por definición, en ustedes, el amor al saber.

Adalberto «Pepo» Hernández, vicepresidente de la FEU Nacional, piensa que el mundo del saber estaría regresando a sus orígenes, a los días de los primeros sabios y filósofos occidentales, cuando existía una íntima relación entre todas las materias del conocimiento, cuando la ciencia y la filosofía se daban las manos.

Alfredo Guevara
ampliar

Reventón de la izquierda
Es que filosofía, del latín philo y sophia, no es otra cosa que eso, amor al saber, aprecio por la sabiduría; la filosofía no es ni la marxista, ni la leninista, ni la india, ni la china, ni la griega; es, ante todo, apego al saber, y en ese sentido un intelectual tiene que ser un filósofo, alguien que venera el saber. También yo, como los otros invitados, cada uno a su modo, defiendo y proclamo la importancia de la afición al saber para la sociedad actual, universal, mundial: solo con el amor al saber, se tiene el acceso... al saber.

A propósito de lo que debería representar el revolucionario de hoy, Alfredo cree que tendría que ser el hombre, la mujer, más modernos, más «anclados, pero con gran soltura», en la época donde viven, y se refirió a la que considera una de las misiones históricas de la juventud, cometido del que ya se ocupa Fidel.

La juventud tiene por delante una gran tarea que, salvo en algunos lugares, no es la del sacrificio del fusil y la vida, sino de un heroísmo invisible: refundar el socialismo, salvar la izquierda; los jóvenes tendrán que hacer ese aporte. La Revolución Cubana ha sido en eso un paradigma, deberá seguirlo siendo, y de algún modo ya lo es, solo que por intermedio de un gran líder, aún no todos somos partícipes. Al ir recuperando la salud y empezar a escribir, y escribir como escribe, y abordar los temas que aborda, Fidel está entregando, teórica e ideológicamente, lo más importante de esa contribución. Claro, él es alguien que no soporta quedarse solo con hipótesis, él siempre aspira a que la teoría se convierta en acción, y debemos cuidarlo para que no tome el fusil él mismo.

Lenguaje y pensamiento
A Carlos Lage Codorníu, presidente de la FEU Nacional, le preocupa que a través de los medios de comunicación penetren y ejerzan su influencia sobre nosotros las miserias de la sociedad de consumo.Ver «Los universitarios de ahora mismo», Alma Mater no 457, nov/2007  Alfredo no desestima la inquietud.

Ese es otro factor de entorpecimiento de la inteligencia en el país. Fidel desencadena la Batalla de Ideas, y los medios de comunicación desencadenan la batalla de la sistemática «estupidización» de la población cubana.

A Oscar Chongo, presidente de la FEU del ISCF Manuel Fajardo, de la Ciudad de La Habana, le alarma, a su vez, el rumbo que tomaría nuestra cultura por obra de ciertos géneros musicales, a causa de lo que Zenaida Romeu llamó «monovalencia musical». Alfredo no comparte totalmente los criterios del joven, explica por qué, y cierra así su intervención.

Creo que no se trata, y no se debe tratar nunca más, de prohibiciones, sino de impedir que nos invadan de tal modo que no tengamos derecho a otras expresiones. Los medios de comunicación deben ayudarnos en dos cosas; una, a asegurar la diversidad, la inmensa riqueza que tienen aquellas, nuestras expresiones musicales; y, dos, a salvar el idioma: el lenguaje y el pensamiento son lo mismo; el que se expresa mejor, piensa mejor; el que empobrece su habla, empobrece los resortes, los encadenamientos lógicos o ilógicos —también lo ilógico puede tener valor— del pensamiento. Lo que sí hay que prohibir es que los ignorantes impongan su lenguaje en los medios de comunicación.

 1Ver «La odiosa función de cuadro político», Alma Mater no. 457, nov/2007 
  2Ver «Zenaida Romeu. El sonido de una directora», Alma Mater no. 456, oct/2007
  3Ver «Los universitarios de ahora mismo», Alma Mater no 457, nov/2007

(Los estudiantes hacen la política que han hecho los revolucionarios transformadores de todas las épocas: la política de luchar con todos los medios para la modificación de un régimen que los oprimidos no están dispuestos a soportar. El estudiante es algo más que un universitario, es un ciudadano y un miembro de la sociedad.)

Julio Antonio Mella, 7 de mayo de 1927

 

Recomienda esta página a un amigo


Portada
© Alma Mater 2007

Subir


 

 

Actualizada: 28 de diciembre/2007

Informaciones sobre los cinco heroes año 2007

Sitio de granma sobre los cinco héroes
Sitio de granma sobre los cinco héroes


Enlace