La Revista Joven más antigua de Cuba

Nuestro Credo




EDICIONES ANTERIORES

Esperamos tus opiniones y sugerencias Contáctenos

 

 
Sección El Libro

 

 

UN HAZ DE SORPRESAS

Texto y foto: Waldo González López

Más esperanza que fe
ampliar imagen

Quien escribe desde años atrás esta apreciada columna, a lo largo de su ya no tan breve existencia, ha tenido la suerte de amistar con admirados poetas y poetisas (sí, escribí poetisas) de enorme valía, algunos de ellos Premios Nacionales de Literatura.
 
Así, recuerdo al entrañable poeta y narrador Félix Pita Rodríguez (a quien mi hijo debe uno de sus dos nombres, extraído de su clásico cuento Cosme y Damián); al juvenil viceministro Raúl Ferrer (quien me llamaba a su sencilla oficina del Ministerio de Educación (MINED) para leerme sus décimas), y al fraternal Adolfo Martí Fuentes (al que este poeta y crítico le llamaba hermano, a pesar de la diferencia de edades, y al que prologué y reuní su Alrededor del punto. Décimas Completas en 1996, de la Editorial Letras Cubanas). 
 
Claro que también están las queridas Rafaela Chacón Nardi (de cuya obra mi cercana Mayra Hernández Menéndez devino su más profunda estudiosa y antóloga), y Carilda (¿hacen falta los apellidos?), como los cercanos César López, Reynaldo González y, por supuesto, uno que de profesor en la Universidad, pasaría luego a ser colegamigo.
      
Por supuesto, me refiero a Roberto Fernández Retamar, quien figura entre los más prestigiosos intelectuales con que cuenta la Cuba defendida, tal titulara uno de sus libros. Y que para alegría de tantos lectores, el experimentado periodista Luis Báez le formuló un extenso e intenso cuestionario que el poeta, ensayista y director de la Casa de las Américas respondió con su agudo verbo y su habitual humor, ese que le conoció en sus clases universitarias quien ahora escribe estas líneas en entusiasmo (parafraseando a Juan Marinello), agradecido por las deliciosas 116 páginas de Más esperanza que fe. Revelaciones de Roberto Fernández Retamar, volumen que igualmente agradezco a la Editora Abril por ofrecernos este significativo documento que se lee con la fruición y la expectativa con que muchos devoran en pocas horas una buena novela, y que fue presentado en la recién finalizada XVII Feria Internacional del Libro.
    
Tres de las más significativas figuras de la Revolución (Fidel, el Che y Haydée) aparecen junto a otras de la literatura, el arte y la sociedad de Cuba y otros países durante estos años fervientes y difíciles, inolvidables y duros.
 
De tal suerte, quienes peinamos canas, en sus páginas disfrutaremos/ recordaremos y aún más, gracias a la evocación y la importante voz que leemos/oímos otra vez y siempre ameno, como en sus clases de la Escuela de Letras.

Asimismo, los jóvenes, sobre todo los estudiantes universitarios, aprenderán mucho en la excelente charla entre el agudo periodista y el brillante intelectual, cuyo paso por todas estas décadas de arte, literatura y revolución ha dejado una fértil y fecunda impronta en la rica vida cultural del país.
 
Por su parte, los lectores en general (los de cualquier profesión y oficio), en sus 32 capitulillos (cuya intensa brevedad los hace todavía más ágiles) y los ocho poemas escogidos (¿acaso una miniantología seleccionada por Fernández Retamar y Luis Báez?), conocerán o ampliarán sus conocimientos sobre la cultura cubana de la Revolución y los procesos y problemáticas que hemos experimentado los cubanos a lo largo de estos años.
 
Y por sobre todos los méritos de este breve e intenso volumen, está la ciclópea cultura de este hombre que, en sus ya más de setenta años, ha realizado una sólida obra literaria como poeta, ensayista, profesor universitario y director de la Casa de las Américas, que lo ubica, sin asomo de duda, entre los mayores intelectuales con que hemos contado (y por fortuna, aún contamos) en esta época crucial para los cubanos y el mundo. 

Por ello, quiero concluir este comentario con una pregunta que le formula Luis Báez y la relampagueante respuesta de Roberto Fernández Retamar:
    
¿Le queda algo por hacer?
Supongo que sí, aunque no sepa siempre muy bien qué es lo que voy a hacer. La vida no tiene un guión prefijado: es un haz de sorpresas.
Así, pues, como la vida, es este libro: una constante sorpresa a cada vuelta de página. Por eso, sugiero su pronta lectura a todos los lectores de esta columna, en especial, a los estudiantes universitarios.

 

 


Portada

© Alma Mater 2007

Subir


 

 

Actualizada: 27 de abril/2007

Cinco cubanos presos injustamente

Sitio de granma sobre los cinco héroes


Enlace