DESPERTAR CON ABUELO
Abuelo doma un corcel
de madera, tan salvaje
que se ha fugado del viaje
manido del carrusel.
Abuelo monta y con él
cabalgan todos los sueños
de su infancia. Son pequeños
rostros que se desvanecen
y en cada siglo aparecen
con renovados diseños.
En lo alto de una nube
abuelo enlaza gaviotas
del amanecer, cual gotas
de ilusión que un día tuve.
Abuelo baja otra nube
para mí porque no alcanzo
las aves diurnas. Descanso
sobre el colchón de su pecho.
Mi cuerpo es un pez deshecho
que zozobra en su remanso. |
SOMBRA DEL DOS
Pierdo la voz, no me acuerdo
cuánto más pierdo en la voz.
Yo soy la sombra del dos
que hago con mi yo más cuerdo,
mas se pierde el loco y pierdo
pues soy reflejo del loco
que habita en mí si me troco
en el yo desde el espejo.
No soy culpable si dejo
derrotarme poco a poco
por ese loco que toco
en mi piel como otra piel,
si la arranco quedo en él,
si lo niego más lo invoco.
Me pierdo al fin en el loco,
ya no soy sombra del dos
y en pos de decirme adiós
alza una mano tan cuerda.
Pierde la voz, no se acuerda
cuánto más pierde en la voz. |