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DISEÑADORES A FAVOR DE UNA CULTURA MATERIAL MÁS SANA
Por Elizabeth Díaz
estudiante de Filosofía
1er año de la UH.
Foto: Tomada de internet
Recientemente concluyó en La Habana el programa de actividades por la semana de diseño, auspiciada por la Oficina Nacional de Diseño Industrial (ONDI), que tuvo lugar del 22 al 25 de mayo. El Diseño y el cuidado del medio ambiente fue el centro de uno de sus paneles más interesantes y constructivos que sesionó en el Hotel Nacional de Cuba.
En ese espacio intervinieron: Milvia Pérez, Antonio Berazain, Lucila Fernández, todos del Instituto Superior de Diseño (ISDi) y Mario Arrastra de Cubaenergía. En el debate se abordó el importante rol de los diseñadores para contribuir con el cuidado del medio ambiente, en nuestro país y en el resto del mundo.
Además se demostró el compromiso de los profesionales y estudiantes de Diseño y Comunicación Visual en Cuba, con esta problemática tan sensible, que deben enfrentar con alternativas, como una producción con un valor multiuso, con carácter reciclable o de una mayor vida útil, así ayudan a preservar el planeta.
El Diseño en Cuba se propone alertar sobre la situación en que ya estamos inmersos a nivel mundial con indicadores como el consumismo, la deforestación, la desertificación, la hambruna, los conflictos bélicos, la escasez de agua. A esto se suma la «brillante idea» de unos cuantos insensatos de convertir los alimentos en biocombustibles. Todo lo anterior es solo una muestra del impacto del hombre sobre la naturaleza, con el afán de desarrollo tecnológico, que atenta ya contra su propia especie.
El Diseño en la Isla no puede estar ajeno a esa realidad. La contribución es imprescindible también desde las Universidades, es por eso que actualmente en el ISDi se han incorporado al programa de asignaturas que se imparten, nuevas asignaturas que abogan por una cultura ambiental más integral.
En el evento se presentó una tesis de grado dedicada a la tortuga marina en Cuba y a la necesidad de conservarla, pues se considera la primera especie que pobló el archipiélago. A través de un spot publicitario u otros formatos promocionales, se aborda la necesidad de que este reptil no se extinga. Su principal amenaza son los consumidores de carne de caguama o los artesanos que utilizan el carey para hacer ornamentación.
La muestra de esta tesis es un ejemplo de cómo se ha creado una conciencia ambiental en el estudiantado cubano. Esos esfuerzos y logros no deben quedar cristalizados para perpetuarse en el recuerdo. Urge un acercamiento a la madre natura, porque como también expresó uno de los panelistas: «No se puede amar lo que no se conoce».
El Diseño en Cuba ha partido desde un punto útil y sin dudas, el interés tomado desde los dos últimos cursos en el ISDi puede significar un llamado a toda la Universidad Cubana, para formar una conciencia a favor de la preservación de la naturaleza, por una cultura material más sana.
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