|
Gira Nosotros los cubanos, una iniciativa de la FEU
Con el apoyo del Instituto Cubano del Libro y el Instituto Cubano de la Música, desde abril y hasta el 22 mayo, se realiza una expedición a favor de la cultura cubana por todo el país. Saludan los aniversarios 85 de la FEU, el 140 del 10 de octubre y el 400 de la Literatura Cubana.
Por Tamara Roselló
Vamos a encontrarnos nosotros los cubanos. Cualquier sitio de la Isla puede dar pie para la descarga. Hay tantas preocupaciones y proyectos que compartir, no importa que se repitan de una a otra tertulia. Más bien nunca habrá un intercambio igual al otro, aunque las esencias sean las mismas. Es el misterio que nos ancla a este pedazo de tierra, aún cuando no lo habitemos.
No hace falta un pretexto para hablar de lo cubano, para mirarnos por dentro y encajar nuestros proyectos de vida a ese otro mayor de la nación a la que nos debemos. Andan de moda las expediciones. Silvio Rodríguez conduce una de ellas con músicos y artistas de la plástica por las penitenciarias del país. Y ya zarpó un nuevo bojeo cultural para ir por el camino de la mar, entre universitarios.
La vanguardia artística se vuelve itinerante, no solo para dar, sino también para recibir de esas otras riquezas de la cultura popular que crecen en cualquier sitio.
Así andan de gira por universidades los poetas Sigfredo Ariel y Guillermo Rodríguez Rivera, también profesor universitario, junto al trovador Eduardo Sosa. La FEU les convocó desde finales de abril y hasta el 22 de mayo. Quieren despertar la preocupación y el amor por lo cubano. Y al mismo tiempo irán tocando por partes, ese todo que es la cultura heredada y que en cada terruño tiene modos de expresión que la singularizan.
En esos proyectos enaltecedores, de búsqueda de nuestros orígenes, de socialización de las artes y del diálogo sobre los destinos de un pueblo del que somos parte fundamental, están los universitarios. Ellos ponen el dedo en la llaga y echan leña al fuego para que la cubanidad no sea un debate espurio o pospuesto y mucho menos, se limite a las agendas de quienes nos miran por exóticos o se empeñan en descifrarnos desde la distancia.
Como la canción de Moncada, «hoy es siempre, todavía», para preguntar y disentir, para sembrar y cosechar. Esos propósitos los empuja desde aquí Alma Mater, ahora enfrascada en madurar otro debate urgente, que cuestiona ciertas tradiciones y modos de pensar y actuar. El respeto y derecho a la diversidad sexual también lanza una expedición cultural para hacernos, a nosotros los cubanos, seres humanos un tilín mejores.
|