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Guitarras de Corazón
Desde la Ciudad de los Tinajones y para Cuba, doce guitarras hechizan con sus melodías. Santa María Ex-corde enaltece con sus acordes la música de concierto para tan maravilloso instrumento.
Por Susana Vázquez Vidal y
Raúl A. del Pino Salfrán
(Estudiantes de Periodismo)
Fotos: Raúl A. del Pino Salfrán
De la genialidad de un corazón surgió una melodía sublime. Cuerdas de doce guitarras que vibran por doquier, bajo la dirección del maestro Félix Puig Villanueva, integran el Conjunto Santa María Ex-Corde, emblema del actual patrimonio musical del legendario Camagüey.
La Ciudad de los Tinajones se vislumbra ante la magia de estos talentos desde hace más de cinco años, y se embriaga con su deleite sonoro en su habitual espacio de la sala José L. Betancourt, perteneciente a la Oficina del Historiador de la Ciudad, en la cual genio y sonoridad se unen para el disfrute del público.
Entre sus principales presentaciones sobresalen el evento Aires americanos, donde compartieron escena con la Orquesta Sonantas Habaneras, en la Sala de Conciertos del Teatro Amadeo Roldán, y el Primer Encuentro de Orquestas de Guitarra con sede en la oriental provincia de Las Tunas el año anterior.
Cinco años de corazón
Félix Puig Villanueva confiesa que nunca confió en el éxito del proyecto, sin embargo, la expresión de su rostro se vigoriza cuando comenta sobre el crecimiento y la aceptación del conjunto a lo largo de sus cinco años de vida, aunque reconoce que todavía falta mucho camino para concretar su verdadero sueño musical.
“Lo que más me satisface es que el conjunto surge como una experiencia a prueba y, hoy por hoy, es una realidad, todo el mundo cree en él.
“El proyecto deriva de una idea del Comandante en Jefe Fidel Castro quien luego de escuchar Sonantas Habaneras, le pregunta al maestro Jesús Ortega, su director, si en el país existían condiciones para que cada provincia tuviera una agrupación de ese tipo.
“Tiempo después el guitarrista cubano Ortega me comentó la iniciativa y, como Camagüey siempre ha sido una plaza fuerte en la enseñanza musical, y específicamente de guitarras, busqué algunos talentos egresados del Instituto Superior de Arte (ISA) y ellos estuvieron de acuerdo en integrar el conjunto.
“Decidimos ponerle Santa María por la otrora designación que tuviera la ciudad: Santa María del Puerto y del Príncipe, y Ex-Corde porque es una expresión en latín que significa de corazón, pero suena un poco a cuerda. Entonces aprovechamos el juego de palabras en la pronunciación y surgió el nombre.”
Abanico musical
Su música se compone por un rico y variado repertorio que abarca disímiles géneros melódicos. En el concierto A tempo de guitarra, que ofrecieron el pasado mes de diciembre en la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey, celebraron su quinto aniversario con un resumen de toda su colección.
El conjunto interpreta música de varios estilos. Hemos montado piezas clásicas de Mozart, Federico Mortuto Rova, Johan Sebastian Bach, Ravel, Delucí; también temas brasileros y latinoamericanos. Además, tocamos música tradicional cubana como la Guantanamera y de algunos compositores nacionales como Pablo Milanés, Silvio Rodríguez y Carlos Varela.”
También han desplegado su arte por profusos lugares y seducido a públicos para los que quizás jamás pensaron tocar.
“Cuando fuimos a Las Tunas sucedió algo inédito y asombroso. Hubo un día en que todas las orquestas visitaron un municipio y nosotros fuimos a Manatí. Tocamos en un preuniversitario y en la Casa de la Cultura. Pensé que no íbamos a gustar, pues ese pueblo no estaba acostumbrado a escuchar agrupaciones de concierto, pero se hizo un silencio sepulcral y les encantó. Esos lugares se llenaron de tal forma que algunas personas buscaron sitio en el suelo, y mientras más tocábamos, más pedían otra y otra. Inclusive, del público se levantó un decimista que les dedicó unas décimas al conjunto.”
Proximamente…
Preparan el lanzamiento de un disco con la música del concierto que ofrecieron en su aniversario y cuentan con una invitación a Guatemala en el mes de agosto.
Entre acordes y maderas un sueño se hizo realidad para convertirse en uno de los mayores atractivos de la principeña villa.
Félix Puig y los mágicos dedos de sus discípulos se unieron para concebir esta obra de puro corazón. |