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Jorge Mañach: La distancia
"La humanidad prefiere la egoísta previsión de la hormiga cuidando de su vida
vulgar, a la indolente aristocracia de la cigarra, que muere cantando... -Arriba...-"
Dulce María Loynaz
Por Jesús Arencibia
Manos unidas sobre el cruce de las rodillas. Espina dorsal como una palma. Boca ligeramente hundida y peinado impecable. Está sentado con aire de distanciamiento profesional. Distancia, eso inspira una caricatura que le hicieron en 1924. Es que tal vez sea esa una constante estilística y vital en este hombre. Jorge Mañach siempre supo marcar la distancia.
Su biografía comienza en Sagua la Grande en 1898, pero rápido se aleja hasta España para los primeros estudios. Pasa por los honores de su graduación en Harvard y continúa con una matrícula de Derecho Civil en París. No obstante, retorna a su amada San Cristobal, donde se doctora en Filosofía y Letras y Derecho Civil. De la mejor tradición cultural en cada una de estas paradas integra su sólido acervo. Cultura. He ahí el escudo y la lanza que lo acompañan.
Pero no cultura entendida solamente como acumulación de conocimientos, sino sobre todo como capacidad integral de análisis. Tuvo lo que hoy llamaríamos visión holística de los asuntos. Y prosa de vuelo para exponerlos. «...Pertenece a la mejor orden de caballería literaria…», diría Gabriela Mistral. Algunos renglones más tarde la chilena argumentaría esta tesis con el distanciamiento emocional del escritor: «La conducta y la escritura, ambas exentas de fiebre.»
La conquista del colectivo-país como unidad cultural es sin duda su mayor empeño. «La cultura representa la suprema personalidad de una nación», asegura en uno de sus ensayos. Y advierte, casi con precisión profética, que nuestra isla llegará a ser grande únicamente «porque se haya convertido en un centro de rica producción intelectual».
Desde lo alto parece mirar a Cuba el conspicuo ensayista. No solo porque considere que «el pueblo alienta ya de por sí una sorda antipatía, un irónico recelo» contra las aspiraciones intelectuales, sino también por su amplitud para determinar que en la tercera década republicana vivíamos todavía «un conato de Estado en una patria sin nación».
¿Dónde encuentra Mañach la sustancia de la nación? En «el espíritu de Martí». Esta es acaso su mayor proeza literaria, investigativa y humana. Comprender que «la nacionalidad fue obra de muchos, pero él nos la entregó ya pensada, normada en sus ideales». Por eso se duele Mañach del conocimiento «precario, disperso e inorgánico» de la obra martiana, e invita a estudiarla entera, de raíz. Quizás como nadie supo distanciarse del astro para alcanzar una vista total de su apostolado.
Como también se distanció de la bohemia de París para ofrecernos en una de sus Glosas el más completo cuadro del «maquillaje» de esta ciudad. «La bohemia es como las nevadas: muy pintoresca desde lejos», afirma desde su cuarto, a la luz de las velas. Es el mismo observador que capta desde el muro del malecón los dos movimientos profundos del Morro. «...El ímpetu lírico de ascensión» y «el impulso de proa con que parece cortar las aguas...».
Y no solo ellos, sino también toda la riqueza de cubanidad que hay flotando en el aire de San Cristobal. De la urbe querida nacen sus insuperables «estampas», pinceladas de alguien que fue mediocre frente al lienzo, pero colosal sobre las cuartillas.
Se trata del receloso crítico que al saber la posible edición, por colecta popular, de un poemario de Rubén Martínez Villena, publica un artículo preñado de ironía, y con máscara de elogio. Es el Secretario de Instrucción Pública que en 1934 no arriesga su cartera por salvar a los estudiantes rebeldes de las garras del ejército. Y después, frente al periodista Pablo de la Torriente Brau, se justifica tranquilamente con «razones de alta política».
Es Jorge Mañach, uno de los nombres proa de la Revista de Avance, de la Revista Social, del Grupo Minorista, quien sin embargo, se alejó finalmente de lo más apasionado de estas insurgencias. El catedrático de la Universidad del Aire (¡qué acertado nombre!), empeño loable de promoción cultural. Constituye, según Jorge Luis Arcos, «la figura intelectual más polémica de la República». Quien alabó el triunfo revolucionario del primero de enero de 1959, pero al advertir el carácter socialista de la Revolución, colocó al mar como distancia y fue a morir en Puerto Rico.
Periodista que defendió «la crítica independiente, autorizada y sincera». Intelectual poseedor, en opinión de Cintio Vitier, del «don extraño» del estilo. Controvertido personaje, víctima ayer, hoy y seguramente mañana, de las más encumbradas alabanzas y los más amargos reproches. Cubano. Cuyo mayor defecto y virtud es quizás lo que señaló un contemporáneo: querer salvar al mismo tiempo la col y la cabra. Aunque sin dudas salvó más. Desde su distancia, salvó la cultura.
Bibliografía empleada:
- Jorge Luis Arcos (Selección y Prólogo): Jorge Mañach: Ensayos. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1999.
- Jorge Mañach: Martí el Apóstol. La Habana, 1992
- -----------------: Glosas. La Habana, editorial Ricardo Veloso, 1924.
- -----------------: Estampas de San Cristóbal. Editorial Minerva, La Habana, 1926.
- Pablo de la Torriente Brau: «Interview recíproca con el Doctor Mañach», en: Víctor Casaus (Compilación, Prólogo y Notas): El periodista Pablo. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1989
Obras más significativas :
La Crisis de la Alta Cultura en Cuba; La Habana, Imprenta y papelería La Universal, 1925; Indagación del Choteo, 1ra edición: Ediciones Revista de Avance,1928; 2da edición: La Habana, Ediciones La Verónica, 1940, 3ra edición: La Habana, Editorial Libro Cubano, 1955; Martí el Apóstol, Madrid, Editorial Espasa-Calpe, 1933; 2da. Edición: La Habana, Biblioteca Básica de Cultura Cubana, 1941; Martí, Apostle of Freedom, traducción al Inglés de Coley Taylor. New York, Devin Adair Co., 1950 y reeditado en 1963; 4ta edición: Buenos Aires, Editorial Espasa-Calpe, 1952; Con Prólogo de Gabriela Mistral, Puerto Rico, Ediciones Mirador, 1963; última edición, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 2001); Pasado Vigente, La Habana, Editorial Trópico, 1939; Historia y Estilo, La Habana, Editorial Minerva, 1944; Historia de la Filosofía, Dos tomos, (mimeografiado), Universidad de La Habana, 1947; Examen del Quijotismo, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1950; Para una filosofía de la vida y otros ensayos, La Habana, Editorial Lex, 1951; El pensamiento de Dewey y su sentido americano, Comisión Nacional Cubana de la UNESCO, 1953; Dewey y el pensamiento americano, Madrid, Taurus Ediciones, 1959; Teoría de la Frontera, Puerto Rico, Editorial Universitaria, 1971; El espíritu de Martí, San Juan de Puerto Rico, 1973.
Sobre Jorge Mañach:
Jorge Mañach. Ensayos. Selección y prólogo de Jorge Luis Arcos. Editorial Letras Cubanas. La Habana, 1999; Andrés Valdespino. Jorge Mañach y su generación en las letras cubanas. Ediciones Universal, Miami, 1971; Jorge Luis Arcos. “Jorge Mañach: un pensador polémico”. En: La Gaceta de Cuba, No. 4, 1994; Jorge Luis Arcos. “Pensamiento y estilo en Jorge Mañach”.En: Temas No. 16-17: 205-211, octubre de 1998; Jorge Domingo. “Mañach el vilipendiado”. En: Revolución y Cultura. No. 6: 14-19. 1996; Salvador Arias. “Martí en Jorge Mañach”. En: La Gaceta de Cuba No. 6: 34-38. nov-dic 1998; Rafael Rojas. “Mañach o el desmontaje intelectual de una república”. En: La Gaceta de Cuba No. 4, 1994; Luis Toledo Sande. Prólogo a Martí el Apóstol de Jorge Mañach. La Habana, 1992; Felix J. Alfonso López. “Indagación de Jorge Mañach”. En: Islas Año 41: 69-73, No. 122, oct-dic, 1999; Felix Valdés García. “Mañach en la filosofia cubana”. En: www.filosofia.cu; Waldo Ross, Crítica a la filosofía cubana de hoy, La Habana, UNESCO, 1956; Pablo Guadarrama, Miguel Rojas y otros. El pensamiento filosófico en Cuba en el siglo XX (1902-1959), Universidad Autónoma de México, Universidad Central de Las Villas, México, 1995; Piñera Llera, Humberto. Panorama histórico de la filosofía cubana. Unión Panamericana. Washington, 1060; Martí, Jorge L. El periodismo literario de Jorge Mañach. Río Piedras, Puerto Rico, 1977; Meléndez, Concha. "Jorge Mañach y la inquietud cubana." En: Signos de Iberoamérica. México, 153-167 (1936); Mistral, Gabriela. "Algo sobre Jorge Mañach." En: Repertorio Americano 15:33-36 (1948); Souvirón, José María. "Conversaciones con Jorge Mañach." En: Cuadernos hispanoamericanos 47/139:79-83 (1961); de la Torre, Amalia. Jorge Mañach, Maestro del ensayo. Miami; Rexach, Rosario. "La estructura de los ensayos de Jorge Mañach." En: Circulo: Revista de Cultura, (1978), 9-31; Ignacio Delgado González. “La filosofía cubana en vísperas de la Revolución de 1959”. y “Valoración de las tradiciones filosóficas cubanas fuera de Cuba”. En: Filosofía, Teología y Literatura: Aportes cubanos en los últimos 50 años. Ed. de Raúl Fornet-Betancourt, Aachen, Alemania, 1999. pp.28-44; pp. 66-91
Tanto las obras más significativas como la bibliografía sobre Jorge Mañach fue tomada de la semblanza hecha por Félix Valdés García para el sitio cubano www.filosofía.cu
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