|
|
|
Poesía del alma
Por Gertrudis Gómez de Avellaneda
Ilustraciones: Amílkar Feria
Soneto imitando una oda de safo
¡Feliz quien junto a ti por ti suspira!
¡Quien oye el eco de tu voz sonora!
¡Quien el halago de tu risa adora
Y el blando aroma de tu aliento aspira!
Ventura tanta —que envidioso admira
El querubín que en el empíreo mora—
El alma turba, al corazón, devora,
Y el torpe acento, al expresarla, expira.
Ante mis ojos desparece el mundo,
Y por mis venas circular ligero
El fuego siento del amor profundo.
Trémula, en vano resistir quiero…
De ardiente llanto mi mejilla inundo,
¡Deliro, gozo, te bendigo y muero! |
 |
 |
Deseo de venganza
¡Del huracán espíritu potente,
Rudo como la pena que me agita!
¡Ven, con el tuyo mi furor excita!
¡Ven con tu aliento a enardecer mi mente!
¡Que zumbe el rayo y con fragor reviente,
Mientras —cual a hoja seca o flor marchita—
Tu fuerte soplo al roble precipita
Roto y deshecho al bramador torrente!
Del alma que te invoca y acompaña,
Envidiando tu fuerza destructora,
Lanza a la par la confusión extraña.
¡Ven…, al dolor que insano la devora
Haz suceder tu poderosa saña,
Y el llanto seca que cobarde llora! |
|
|
|
Actualizada: 22 de febrero/2008 |


Sitio de granma sobre los cinco héroes
|
|