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RECLAMAR EL TIEMPO

ANIVERSARIO CINCUENTA DEL DIRECTORIO REVOLUCIONARIO

Por Marietta Manso
Foto: Archivo histórico de Alma Mater

Imagen de Cuba en los ´50: La policía detiene al líder universitario

El directorio Revolucionario se funda a inicios del 55, en una casa de la calle L número 470, donde estuvimos presentes José Antonio, Fructuoso Rodríguez, René Anillo, Jorge Ibarra (Federación Estudiantil Universitaria (FEU) de Santiago de Cuba) y José Luis Varona (Presidente del Instituto de Camagüey) y yo.

Así, en presente, habla Faure Chomón de la lucha de los años 50, y en presente, trae a las páginas de Alma Mater a sus compañeros de la Colina.

“Allí se analizó la necesidad de radicalizar la lucha estudiantil frente a la tiranía. Eso se venía haciendo desde que José Antonio asumiera la presidencia de la FEU por sustitución reglamentaria, en septiembre de 1954.Concluimos que la radicalización sería la respuesta a la represión del régimen, y eso traería como resultado una persecución feroz.” Tal circunstancia era imprescindible para preparar para la guerra a la Federación Estudiantil Universitaria, como institución revolucionaria.”

“Acordamos el nombre de modo que representara a la preparación de la Federación Estudiantil Universitaria, partiendo de que Mella había llamado al ejecutivo Directorio. Era un vocablo que formaba parte de la dirección estudiantil, pero nosotros incluiríamos a los obreros y otros sectores populares, por tanto sería el Directorio Revolucionario, brazo armado y dirección secreta de la FEU” nos dice.

“Parejamente a la radicalización del movimiento estudiantil corría la necesidad de que los alumnos continuaran en sus clases, aumentando así su nivel cultural y el prestigio que, en este aspecto, tenía la Universidad. La radicalización de la lucha estudiantil se manifiesta enfrentando las acciones de las fuerzas represivas, disputándoles la calle,“ recuerda Faure.

“Ahora, cuando las acciones estudiantiles fueran atacadas por la policía los estudiantes se enfrentarán con los puños, sin retirarse ni dar señales de huida, lo cual los iría fogueando para otros momentos. Por ello, además de designar a José Antonio secretario general del Directorio, y a Fructuoso vicesecretario, se acordó dejar organizada la sección de Acción.”

“A partir de ese momento, los cuatro compañeros que quedamos en La Habana formamos una dirección que llamamos Célula Central, para ir desarrollando la organización, y durante esa etapa secreta, en que no se haría propaganda sino que sería completamente interna, formábamos células, para que prepararan casas, y se trabajaba en el fogueo de los manifestantes,”evoca el combatiente.

“Estas células se iban ampliando con nuevas fuentes de la segunda enseñanza, cuyo jefe fue Joe Westbrook, quien pasó a formar parte de la Central. Después se organizó el frente obrero, el de los profesionales, el de propaganda, y la dirección de la Célula Central fue creciendo hasta que ya la llamábamos Comité Central.”

“José Antonio llevó estos propósitos al seno de la FEU, para darles un carácter legal, y que fueran producto de un acuerdo y es en esta etapa cuando comienzan las manifestaciones de protesta contra la tiranía, en las cuales José Antonio va en primera línea y los grupos de acción inmediatamente detrás, invoca Faure.

“Era una forma de preparación al pueblo, para que viera, cada vez más claras, las entrañas de aquel monstruo, lo que eran capaces de hacer, exponiendo la propia vida de José Antonio y de sus seguidores.Luego de las elecciones de abril, en las cuales Echeverría asume nuevamente la presidencia de la FEU, la dictadura organiza el llamado Diálogo cívico, pero los estudiantes no se dejan engañar y analizan en el Directorio un plan para enviarle una carta a don Cosme de la Torriente, el mediador, explicando que todo aquello era tiempo perdido, y que la única solución era la que él mismo había emprendido en su juventud: la de los mambises.”

Relata Faure que “hasta ese momento, la lucha había sido cuerpo a cuerpo, y subraya “decidimos comenzar la lucha armada, para ser consecuentes con la carta, tras el atropello a los estudiantes en Santiago de Cuba, José Antonio decide salir el día dos de diciembre en protesta.”

“Infanta y San Lázaro era una mancha azul. La policía arma la balacera y disuelve la manifestación, y entonces vemos a José Antonio y Fructuoso tendidos en el pavimento. Yo soy el jefe y estoy pensando si cumplo o no la orden. Sentía el viento en mi rostro, y mientras me decidía, a un compañero se le va un disparo. Entonces, doy la orden de entrar en combate. Son heridos dos oficiales y la policía se detiene atónita. Parecía una fotografía. No avanzan ni a la Universidad ni hacia José Antonio y Fructuoso. Aquello se convirtió en el detonador del mes de diciembre del 55,“ rememora.

Aquello fue fabuloso, extraordinario, pues a todo el mundo le entró el deseo de hacer algo, y luego vinieron las protesta en el Estadio del Cerro, el acto por el 7 de diciembre, que aunque no estaba prevista una manifestación, la gente se fue uniendo y marchó hacia la Universidad y aquello lo llamamos la manifestación al revés, la salvaje balacera, en la que fueron heridos Camilo y Juan Pedro. Todo eso contribuyó a hacer más fuerte el ambiente de lucha contra la tiranía.”

“Vino entonces la declaración mellista de José Antonio Echeverría al decir que a partir de ese momento avanzariamos con el movimiento obrero, y es cuando va hacia Santiago, a reunirse con Frank País, para organizar la huelga azucarera.”

“Así llegamos al 56 y el 13 de febrero, al conmemorar la caída de Rubén Batista volvemos a chocar con la policía.”

“El próximo paso táctico del Directorio Revolucionario es que el pueblo vea hasta dónde eran capaces de llegar los esbirros de la dictadura batistiana, y adelantar la línea de fuego hacia el centro de La Habana. Ya a esas alturas José Antonio plantea la necesidad de ir a México para unirnos a Fidel, y firmar un documento público (La Carta de México), que redactada por ellos dos y que tiene una enorme trascendencia, porque radicaliza aún más la lucha,” enfatiza Chomón.

“José Antonio no solo era valiente, nos dice, sino limpio y transparente creó el Directorio, lo hizo andar, lo hizo público el 24 de febrero, fecha tan trascendente para nuestra historia, pero la historia no ha terminado, pues hoy son otros los retos que emprenden los universitarios, esos mismos muchachos que nos enorgullecen,” enfatiza.

“Ellos son todo lo grande que se debe ser para emprender las tareas que la Revolución les ha puesto en sus manos. Esta es una etapa superior de la Revolución, para que cada generación sea superior a la anterior, y las tareas, los sacrificios, el enemigo, son ahora mayores. Y los jóvenes son capaces de reclamar su tiempo. “

“Ellos nos devuelven el aliento a los que empezamos antes. Son tan cariñosos, buenos y sencillos, que se dirigen a nosotros con admiración por lo que hicimos, cuando es a nosotros a quienes nos admira cuando vemos lo que hacen hoy, con esa suerte de saberse seguidores de Fidel “ finaliza Faure su remembranza.

 

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Actualizada: 10 de marzo/2006