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QUE NO PIERDA EL COLOR NUESTRO PLANETA
Por Elio DelgadoLegón
El reconocido científico norteamericano James Hanson, aseguró en una conferencia de la Unión Geofísica Americana (AGU), divulgada por organizaciones ecológicas, que el mundo solo tiene unas pocas decenas de años para frenar el calentamiento global.
Agregó que el planeta está casi al borde de un precipicio y su salvación requiere de todos los gobiernos, en especial los de países desarrollados, que son los más grandes emisores de gases contaminantes.
En la década de los 80 Hanson fue el primero en alertar sobre el efecto invernadero, y señaló que es necesario tomar medidas urgentes para evitar una catástrofe ecológica irreversible.
Sin embargo, el medio ambiente se deteriora, por diversas vías, aceleradamente; como si en vez de estar urgidos de salvarlo y salvarnos, estuviéramos inmersos en la tarea de destruirlo y aniquilarnos como especie.
Por un lado, no se toman medidas para reducir la emisión de gases contaminantes, a pesar de que existen 220 acuerdos internacionales sobre el medio ambiente, y por otro, se destruyen los bosques, de los cuales, según una evaluación de la FAO en el año 2000, dependen para su sustento alrededor de mil 600 millones de personas. Por ello y por lo que representan para la salud del planeta, es necesario enfrentar con armonía y cohesión la vigilancia en contra de la deforestación.
Cuba no era la excepción en toda esta crítica situación, y al triunfo de la Revolución en 1959, la superficie boscosa en el país era apenas del 14 por ciento; sin embargo, la política de recuperación llevada a cabo por el gobierno revolucionario nos permite hoy disponer del 24,2 por ciento de la superficie del archipiélago cubierta de bosques y la atención a este programa permitirá aumentar este porcentaje al 29 para el 2015, lo cual contribuirá a la protección de los suelos y al mejoramiento medioambiental.
El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, ha explicado la necesidad de continuar aumentando las plantaciones y preservar los bosques naturales, como una de las premisas del desarrollo sustentable.
Una labor esencial tiene lugar en las áreas protegidas existentes en el país donde se desarrollan proyectos de investigación, de manejo y cuidado de la flora y la fauna, con una activa participación de la población residente en esos sitios.
Como parte del programa nacional de reforestación del Ministerio de la Agricultura, Cuba aumentará su patrimonio forestal durante 2006 en unas 60 mil hectáreas.
El Comandante en Jefe Fidel Castro se ha referido en numerosas ocasiones al inminente peligro que enfrenta la especie humana de desaparecer; sin embargo, muy poco se hace en el mundo desarrollado para enfrentar esta crítica situación.
El Protocolo de Kyoto establece compromisos medibles para los 34 países más industrializados, productores de alrededor del 56 por ciento del anhídrido carbónico o dióxido de carbono que escapa al espacio cada día. Es el texto más importante entre los acuerdos internacionales vigentes sobre el medio ambiente, pero la no participación estadounidense pone en duda el cumplimiento de su propósito inmediato de reducir en5,2 por ciento el nivel de emisiones existentes en 1990.
Los gases causantes del efecto invernadero son provocados por el consumo de materias fósiles como el carbón y el petróleo, materias en las que Norteamérica es el indiscutible líder consumidor.
Estados Unidos quema la astronómica cifra de 8,6 millones de barriles de petróleo cada 24 horas, con lo cual, además de envenenar y calentar la atmósfera, acelera el fin de las reservas de hidrocarburo sobre cuyo consumo está organizada la sociedad moderna. Dos razones poderosas para que la humanidad amenazada exija, por todas las vías posibles y con urgencia, poner coto a tal irracionalidad.
Hace ya tiempo, quizás demasiado, que Washington debió promover soluciones, y lejos de hacerlo niega a otros la posibilidad de emplear con fines pacíficos la energía nuclear, recurso renovable y no contaminante.
No pocos científicos en el mundo aseguran que los grandes capitales dueños de las industrias contaminantes no han tomado conciencia de la velocidad a la que se puede deteriorar el clima. De acuerdo con los criterios de James Hanson, solamente unos grados más de calentamiento sobre los actuales niveles podría llevar al planeta a experimentar cambios climáticos no registrados al menos en medio millón de años.
Este cálculo implica que los cambios climáticos predichos llegarían mucho antes de lo que hasta ahora se pensaba. Según el científico, la industria capitalista automotriz mundial bloquea la toma de decisiones y a su juicio, se requieren medidas sobre eficiencia energética, especialmente para automóviles, combinadas con métodos para controlar gases de efecto invernadero.
Otros muchos aspectos podrían tratarse sobre este tema, como los relacionados con la salud de las personas, las hambrunas, las sequías, las inundaciones, los huracanes, las guerras, todos relacionados con la contaminación del medio ambiente, pero el espacio me obliga a sintetizar. Tal vez un cierre adecuado para este trabajo podría ser este poema que escribí precisamente en ocasión del día del medio ambiente:
Naturaleza viva
Tengo un sinsonte que canta fino
sobre la reja de mi ventana;
llena mi alma su dulce trino
cuando despierto cada mañana.
Un zunzuncito de eterno vuelo,
porque sus alas no tienen fin;
cuando la aurora descorre el velo
liba su néctar en mi jardín.
Por la mañana una mariposa
da sus colores a mi rosal;
nunca una rosa fue más hermosa
que con su alada hermana carnal.
No han de quitarme de mi sinsonte
su canto suave, su alegre trino,
ni me destruyan mi verde monte,
seguras fianzas de mi destino.
Flores que vuelan, flautas vivientes
¡Nos da la vida tanta belleza!
¡Paren de herirme los inconscientes!
Grita la madre Naturaleza.
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