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NUESTRO CREDO
Por Tamara Roselló Reina
La polémica es un arte que la Universidad ejercita. Cualquier circunstancia puede estimular la controversia. Esa capacidad de observar la realidad, de cuestionársela y de sugerir cómo intervenir en el ritmo de los acontecimientos es propia de los universitarios. El año 2006 no deja lugar a dudas.
La Federación Estudiantil Universitaria (FEU) dio la voz de arrancada en el mes de marzo para convertir su VII Congreso en un suceso de todas y todos, sin distinción de enseñanzas ni de niveles. De la brigada a la facultad, al centro, al municipio, a la provincia, a la nación. Cada espacio es importante, aunque la base de la pirámide ha sido el sustento principal para que la convocatoria no se quedara solo en utopías.
El momento culminante se previó para este diciembre cuando la organización fundada por Julio Antonio Mella arriba a sus 84 años. La FEU se regala a sí misma una reunión de trabajo y de alegrías. Aviva la polémica con ideas renovadas, nuevos escenarios y compromisos.
Alma Mater ha sido un testigo imprescindible de esta historia. Desde enero de 1979 que publicó los detalles del I Congreso hasta la fecha, en sus páginas ha quedado el testimonio de una y otra generaciones de universitarios cubanos, con el color de sus preocupaciones, soluciones y anhelos de futuro.
En esta ocasión no ha hecho menos. Número tras número aquí han llegado los debates que más inquietan a los estudiantes en las aulas tradicionales y en las que se estrenaron con la universalización. En los días de la cita nacional, tal como sucedió en marzo del 2000 —durante el VI Congreso— Alma Mater acortará su encuentro con los lectores, que en esas jornadas serán los delegados al evento. Sirva esta edición para abrir las puertas de ese encuentro e invitar a sus asistentes a pensarse y pensarnos desde el diálogo inteligente y profundo que ha de distinguirlos.
Directora
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