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NUESTRO CREDO
Por Tamara Roselló Reina
La Federación Estudiantil Universitaria (FEU) con la experiencia de 84 años de existencia ha cambiado la imagen más divulgada de un congreso. El momento de mayor relevancia no solo ha sido su plenario, porque se multiplicaron los espacios para el buen debate. Popular y austero fueron calificativos de todo el proceso que hoy cierra una etapa y dará paso a nuevos intercambios.
El día de su aniversario, la organización de los universitarios cubanos decidió atrincherarse de ideas, unir esfuerzos y regalarse una jornada de reflexión sobre su funcionamiento, su vida interna y las responsabilidades históricas, más que coyunturales, de sus miembros.
Cada generación de universitarios tiene que refundar a la Federación, para eso es imprescindible el acercamiento a las raíces y trayectoria del movimiento estudiantil cubano y latinoamericano. No basta que los líderes estén informados o participen de la toma de decisiones de la organización, todos los estudiantes tienen que saber sus derechos y deberes para que la FEU no sea un laberinto de la formalidad, intrascendente en la vida universitaria de un joven.
Se ha dicho mucho que es hora de "cambiar todo lo que tiene que ser cambiado" Esa es la esencia misma de la Revolución. Pero de la frase a los hechos hay rupturas inevitables, un desaprender constante que facilite desde las estructuras y mecanismos, responder a las demandas del presente y del mañana.
La FEU de Mella y José Antonio está de festejos. Esta jornada final del VII Congreso es parte de la celebración. Cuba sigue atenta el haz de luz del ejército rebelde que sale de los muros universitarios y que ilumina a todo un pueblo.
Directora
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