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A ZULIA
¡NO LE GUSTABA EL DEPORTE!

Por Brenda Loyola Peña
(estudiante de Periodismo) 

Para muchos cubanos, la corredora Zulia Calatayud fue una revelación y no pocos se sorprendieron en el verano del 2005, cuando en la  final de 800 metros, en el Mundial de Helsinki, dejó fuera del podio a María Mutola y desplazó al segundo y tercer lugares respectivamente a la marroquí Hasna Benhassi y a la rusa Tatiana Andrianova. Pero Zulia es una muchacha perseverante. No cree en madrugadas frías o en tardes de insoportable calor. Se levanta muy temprano y se va a la pista. 

¿Cómo llegó el deporte a la vida de Calatayud?
Terminé el noveno grado en una secundaria básica del municipio habanero de Playa y me dieron una boleta con varias opciones de carreras para continuar estudios. Cuando decidí por un preuniversitario en el campo, mi mamá no estuvo de acuerdo con mi decisión. Entonces matriculé en la ESPA provincial, porque quedaba cerca de la casa, pero a mí no me gustaba el deporte.

Las lesiones te han jugado una mala pasada varias veces y has quedado fuera de importantes eventos internacionales.
Sí. Padecí en el 2002 una fractura por estrés en el peroné izquierdo y debí permanecer seis meses en rehabilitación; y cuando había logrado mejorar,  me lesioné entonces del peroné derecho. En ese momento, los médicos me dijeron que ese tipo de lesiones podía ser bilateral, ya que al afectarse un pie, todo el esfuerzo recae en el otro.

¿Pensaste dejar el atletismo después de eso? ¿Cómo enfrentaste esta realidad para continuar en el deporte activo?
Valoré bastante tiempo la posibilidad de dejar el deporte, pero gracias a la ayuda de mi entrenador, de los médicos y de mi familia, que me apoyaron y confiaron en mí, logré salir adelante y sobreponerme a aquel año que estuve prácticamente sin competir e inactiva.

¿No te ha motivado correr mil 500 metros planos?
He pensado en correr esa distancia como preparación, pero no como evento oficial. Si me dieran a escoger entre mil 500 y  400, me quedaría con la segunda opción.

¿Qué ha representado para ti Faustino Hernández?
Mi entrenador ha sido padre, amigo, en fin mi familia. Veo en él sacrificio, entrega y amor, una guía a seguir, un ejemplo.

¿Te consideras una vencedora en la carrera de los 800 metros planos por tu resistencia o por tu velocidad?
La palabra vencedora no me gusta porque se puede ganar o perder. Si he podido triunfar es por la fusión de ambos factores, ya que solo una efectiva combinación de los dos posibilita que desarrolle una buena carrera.

¿Qué representa Ana Fidelia Quirot para ti?
Respeto y devoción. Ella corrió el mismo evento que corro yo y me dejó una tarea difícil, pero voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para estar a su altura.

¿Cómo es Zulia fuera de la competencia y del terreno de entrenamiento?
Soy una persona a veces flemática, también muy alegre. Me llevo bien con todo el mundo y no tengo términos medios.

Fue el 2005 un año de alegrías, la medalla de oro en el mundial de Helsinki y ser seleccionada entre los diez mejores atletas de Cuba.
Me puse muy contenta con el oro en Helsinki, pues logré que se reconociera el trabajo que ha realizado mi entrenador, que luchó cinco años conmigo para que lograra ese título. Fue quien más aportó a ese resultado; también desde luego, mi propio esfuerzo. Y el hecho de estar entre los diez mejores atletas del año lo disfruté mucho más, ya que le pude cumplir a mi familia, a mi novio y a mi pueblo.

¿Cómo valoras el 2006?
Fui ambiciosa y casi todo lo logré. Gané la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Cartagena de Indias; y luego obtuve el oro en la Copa del Mundo por equipos, con lo cual aporté varios puntos a América. Ahora solo me queda descansar un poco y pensar en las competencias a realizarse en Río de Janeiro y Beijing.


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Actualizada: 3 de noviembre/2006