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PATRIA UN PERIÓDICO CON TODOS
Por Randy Saborit Mora
A propósito del aniversario 115 del discurso Con todos, y para el bien de todos pronunciado por José Martí en Tampa el 26 de noviembre de 1891.
Con todos, para el bien de todos. Ese será el lema de mi vida. Ese será el del periódico. Esto confiesa José Martí en carta a Serafín Bello, el 12 de octubre de 1889, dos años antes del célebre discurso de Tampa.
En esas palabras se resume la esencia editorial del PATRIA que nacería dos años y medio más tarde en Nueva York. Pero si usted consulta los ejemplares, que se guardan del tiempo, en que el Maestro dirigió el semanario, nunca encontrará una confesión política de tan alta envergadura. Sin embargo, si lee atento sentirá la revelación de que el plural espíritu del con todos levantaban aquellas cuatro planas.
Desde el primer número, PATRIA hace explícito en el décimo párrafo de Nuestras Ideas —texto que sintetiza los principios editoriales del semanario:
Para todos será el beneficio de la revolución a que hayan contribuido todos, y por una ley que no está en mano de hombre evitar, los que se excluyan de la revolución, por arrogancia de señorío o por reparos sociales, serán en los que choque con el derecho humano, excluidos del honor e influjo de ella. El honor veda al hombre pedir su parte en el triunfo que se niega a contribuir . (O. C, 1, 320)
En ese editorial, definidor de esencias políticas, se insiste en la necesidad de la guerra justa a lo largo de diez de sus trece párrafos. Si el periódico enfatizaba una y otra vez en lo necesario de la contienda era porque existía un enemigo. Por tanto, ¿podían estar incluidos todos? La guerra —se aclaraba— no sería contra el español, aunque sí contra los que apoyaran el régimen colonial.
El Dr. Cintio Vitier explica que en el célebre discurso Con todos, y para el bien de todos del 26 de noviembre de 1891 en Tampa, Martí excluye a siete clases de cubanos que no merecen serlo: a los anexionistas, a los racistas, a los escépticos, a los aristócratas, a los oportunistas, a los temerosos de la guerra y de los hábitos de autoridad, y los que tenían temor al español que vivía en Cuba.
¿Entonces, cuál era la novedad del con todos martiano? Martí brindaba la posibilidad de incluir a los que rectificaran, y se convencieran de la necesidad de la guerra como única alternativa para ofrecer independencia y república a la patria.
Con todos, para el bien de todos no fue una consigna que se le escapara al Maestro en una carta o en un discurso, ni tampoco fue obra del azar divino hacerlo explícito en Nuestras Ideas, el programático editorial del primer número de PATRIA. Cuando Martí escribía o hablaba sabía el alcance político del concepto esculpido como frase elegante y bella. El Delegado programaba el mañana desde el presente, de ahí la coherencia política entre las ideas que sembró a tiempo y en tiempo.
Si útil fue la labor persuasiva del semanario antes de que la guerra cabalgara por los campos de Cuba, el momento de mayor prueba sería cuando comenzara a trotar. En ese tiempo, sin borrar los principios editoriales asumidos desde la fundación, ni olvidar las experiencias del camino habría que saber andar con paso firme para seguir juntando y amando.
En carta del 3 de febrero de 1895 Martí rumbo a Cabo Haitiano ofrece a Gonzalo de Quesada orientaciones editoriales precisas:
…pero que jamás sea osado nadie a pensar que pueda haber mañana, en la hora del esfuerzo común, el menor recelo, la menor censura, la menor lejanía, la menor reminiscencia de amargura, la menor arrogancia fratricida de parte de los cubanos confesos de la revolución con los cubanos tácitos, con los autonomistas. (E, V, 60 y 61).
Prosigue más adelante: ...Pero a la tierra de un revés, la desvergüenza urdida en la sombra, de que esta revolución, todo amor y cemento, toda previsión y piedad, aborrezcan o rechace, o vea con desdén a los que aún ayer se llamaban cubanos autonomistas.(E, V, 60 y 61).
El Director de PATRIA sugiere a Gonzalo: Póngalo de manera que se sepa que ese fue siempre, y es ahora mi modo de pensar. Usted hallará modo pintoresco y ferviente de decirlo. (E, V, 60 y 61).
Un sugerente editorial se publica en PATRIA el 18 de febrero de 1895, una semana antes de comenzar la guerra. En primera plana se lee: Con todos. Lo curioso es que varios párrafos del texto periodístico coinciden íntegramente con las ideas que le expresara el Maestro a su discípulo en la mencionada epístola.Todo parece indicar que Gonzalo no encontró forma más pintoresca y ferviente de propagar tan relevante mensaje.
Se trata de una transtextualización desde la distancia en la que Gonzalo concluye el editorial con un párrafo que muestra su atinado aprendizaje:
Contra los defectos o vicios, siempre; con cariño, pero implacables, hemos de combatirlos. Contra ningún cubano —ni ahora ni nunca fue nuestra propaganda; ni hay en nuestras filas, que se cierren y crecen, sin cordial bienvenida para los que ingresen en ellas, para los que vengan a morir al pie de la única bandera salvadora. A la revolución, con todos .
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