La Revista Joven más antigua de Cuba
Actualizada: 28/03/2005

Nuestro Credo

Di-Versos

ALBERT EINSTEIN
ESPIRAL SOBRE UN RAYO DE LUZ

Por Jorge Sariol

El «legado intelectual y político de Albert Einstein» acaba de ser fijado—si eso fuera posible—al declararse en Berlín «El Año de Einstein», cinco décadas después de la muerte del genial físico y a casi un siglo de la formulación de la Teoría de la Relatividad.
De él se ha dicho que fue un «visionario como Kepler» y que tuvo «la misma intuición física de Newton, pero con un carácter simpático».
«Si mi Teoría de la Relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán y los franceses que soy ciudadano del mundo. Pero si no, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes que soy judío», escribiríaeste científico que tuvo una vida llena de paradojas.
Nacido en Ulm, Alemania el 14 de marzo de 1879, murió nacionalizado norteamericano, en Princeton—EE.UU.—,el 18 de abril de 1955; se dice que aprendió a hablar a lostres años, y aunque la escuela no le era particularmente interesante, despuntó en las Matemáticas y Física, tanto que a los 12 años aprendió geometría por sí mismo.
Por azares de la vida vivió en Italia donde —se afirma— tuvo toda la libertad que quería y gozó por un tiempo de su vida, pero eso tampoco duraría mucho.Por otros azares se radicó en Zurich, Suiza, para continuar sus estudios; sin embargo, en esaciudad no pudo ingresar a la universidad porque no había completado sus estudios secundarios. Integrado al Instituto Politécnico de Zurich, estudió física y matemáticas con Heinrich Weber y Hermann Minkowski; según reconocería después, allí pasó hambre ysegregación académica—por no ser suizo—,hasta que en 1900, obtuvo la nacionalidad helvética.
«¿Cómo sería cabalgar en un rayo de luz?», se preguntaba entonces. «Vemos la luz del atardecer anaranjada y violeta porque llega demasiado cansada de luchar contra el espacio y el tiempo», dijo después este hombre exacto y lógico, que tocaba violín y apreciaba las artes con verdadera sensibilidad. «La imaginación es más importante que el conocimiento», afirmaría más tarde este Premio Nóbel de Física —1921—,y descubridor de la famosaE = m x c2.
Con la llegada al poder del nazismo, Einstein decidió de inmediato viajar a Estados Unidos. En su defensa del mundo judío apoyó al sionismo internacional, mas declinó la oferta —increíble— de convertirse en presidente del estado de Israel.
Pero los alemanes de ahora no son los de antes —lamentablemente los sionistas tampoco—, y en Alemaniacomenzarán en breve el año de homenaje con la apertura de la exposición Albert Einstein, ingeniero deluniverso,una de cuyas partes llevaráel título de El Mundo de Einstein hoy.

 

Inicio

© Alma Mater 2005

Subir