IRAQ: LA CULTURA HERIDA
Por Alejandro Delgado Castro
Por estos días, ya casi no es noticia la sistemática destrucción que los norteamericanos hacen de las incomparables reliquias de numerosas culturas que poblaron el territorio del actual Iraq. Allí, donde nacieron algunos de los rudimentos que conforman la base de toda nuestra tecnología y gran parte de nuestra cultura, poco o nada va quedando luego de incesantes bombardeos y explosiones.
Allá por el tercer milenio antes de nuestra era, los sumerios, pueblo que habitaba el curso bajo El Eufrates y El Tigris, conocía ya la escritura, que comprendía caracteres fonéticos, los cuales se grababan con un cunneus o cuña (de ahí su nombre, cuneiforme) sobre tablillas de arcilla que luego se cocían. Una muestra de tales tablillas se encuentra en el Museo de Bellas Artes, en el edificio de Arte Universal.
En este soporte hallamos, además de los registros antes mencionados, diversos textos que comprenden los primeros poemas y relatos novelados que la humanidad escribió. En uno de ellos, la llamada Epopeya de Gilgamesh , están contenidas algunas leyendas que luego la tradición hebrea transmitió a través de los libros del Antiguo Testamento, como son la leyenda del diluvio universal, el Arca de Noé, etc. La Epopeya es, además, un canto a la amistad y a la lucha del hombre por vencer a la naturaleza y aprovecharla para sus fines, que desde luego es representada por los dioses del antiguo Sumer.
Las diversas agrupaciones estaduales aparecieron en allí, como aglutinaciones regionales alrededor de un núcleo que con el tiempo dio paso a la ciudad. Las observaciones astronómicas se hacían desde torres constituidas por poliedros superpuestos en orden decreciente, llamados ziggurat, que, observadas por los judíos en Babilonia mucho tiempo después, inspiraron el mito de la Torre de Babel.
La institución de la escuela, tal como la conocemos hoy día, fue establecida en sus pilares básicos por los antiguos sumerios. Al principio un apéndice de los templos, dedicada a la enseñanza profesional de escribas para el templo, la escuela se transformó más tarde en una institución seglar, centro de la cultura y el saber de la época ya desde el 1900 a.n.e. Finalmente, entre los muchos inventos que sustentan nuestra base tecnológica, es sin duda la rueda uno de los principales, y en esto también estamos en deuda con los sumerios. Ellos no solo le dieron la forma en que actualmente se usa, sino que además crearon los primeros carros, tirados entonces por bueyes o por hombres, con sus ruedas radiadas y unidas por un eje central. Esto, unido a la aparición del estado, contribuyó al establecimiento del comercio en gran escala por primera vez. Es precisamente este comercio, junto a los conocimientos desarrollados en astronomía lo que permitió a los sumerios crearse la primera concepción del mundo verdaderamente universal que la humanidad conoció.
Si bien es cierto que muchísimas civilizaciones se desarrollaron en esas tierras después de que la civilización sumeria desapareciera, no por ello deja de ser un verdadero crimen histórico-cultural lo que los ejércitos bajo el mando de los Estados Unidos realizaron y están realizando en Iraq. Se trata, además, de un verdadero atentado contra la memoria histórica que nació y empezó a recogerse en esta tierra donde pululan los soldados y los blindados yanquis, con una increíble capacidad para pisotearla. Es, en fin, un crimen de esa cultura lo que ocurre aquí, en los campos que riegan El Tigris y El Eufrates, donde la historia se comenzó a escribir.