La Revista Joven más antigua de Cuba
Actualizada: octubre/2005

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AQUELLA CASITA DE LA CALLE PAULA…

Por Anuma

El 28 de enero de 1963 fue reabierta al público la casa natal de José Martí y cupo al prestigioso intelectual cubano Juan Marinello hablar durante el acto oficial de reapertura del inmueble, donde hizo el recuento de la vida del maestro.

“La casa de Martí, Paula # 107 (hoy calle Leonor Pérez # 314), fue inaugurada como Museo el 28 de enero de 1925, a los 30 años de la caída del Apóstol en Dos Ríos —cuyo aniversario 106 se conmemora este mes.

Veinticuatro años antes de esa inauguración, el 14 de diciembre de 1901, una escritura de compra del inmueble, da la propiedad de este a doña Leonor Pérez, madre de Martí. Esta compra, hecha por suscripción popular, declaraba a doña Leonor usufructuaria de la casa mientras viviera, y añadía que después de su muerte, la casa sería patrimonio del pueblo de Cuba.

Pero otra fue su historia.

Leonor Pérez y Cabrera falleció el 19 de junio de 1907 y el 4 de marzo de 1918, once años después, el por entonces Contador de la Administración Municipal de La Habana visitó la casa de referencia, por orden del Alcalde de la ciudad, con el objetivo de hacer realidad lo establecido en la escritura de compra. Y se encontró con que la casa estaba ocupada, por el inquilino, señor Luis Izquierdo, quien vivía allí hacía catorce años (desde 1904). Durante ese tiempo, Izquierdo pagaba el alquiler correspondiente a la señora Leonor Pérez.

A la muerte de esta, Izquierdo le abonaba el alquiler a Pilar, Angélica y Carmela Radillo, quienes se decían herederas de Leonor Pérez.

Con estos antecedentes, el empleado municipal regresó a su trabajo. No obstante, la casa se declaró propiedad del pueblo de Cuba el 24 de junio de 1918. Pero el tozudo inquilino permaneció en ella tres años más. Y no fue hasta el 12 de mayo de 1921, cuando el local en que viera la luz nuestro Héroe Nacional se vio libre de personas extrañas.

Impulsados por la Sociedad «Pro Martí», comenzaron los trabajos de reparación del local. Al abrir al público aquel 28 de enero de 1925, la casa presentaba en su fachada dos tarjas conmemorativas. Esa casa-museo contaba con dos secciones: Museo y Biblioteca, que se dividían, a su vez, en Museo, Galería Iconográfica, Biblioteca y Archivo.

En la planta alta se conservaban reliquias y objetos personales del Maestro. El Museo se abría todos los viernes de 12 del día a 5 de la tarde y se cobraban diez centavos por la entrada. Se le ofrecía al visitante una postal de recuerdo.

Y eso es lo que hemos hecho con este recuento: ofrecer una postal de recuerdo a José Martí, a quien nos enseñó a ser libres y dignos.


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