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AMNESIA INTERNACIONAL

¿EL BUENO, EL SUCIO, EL MALO?

Por Jorge Sariol
Foto: Voltairenet.org

En un programa de radio en Pennsylvania,la entrevistadora, con voz entrecortada, conminaba al escritor norteamericano William Blum a responder:

—«¿Pero qué daño le ha hecho Israel a los palestinos?»

La respuesta del autor de Informe contra el Imperio «Informe contra el Imperio» pueden ser leídos enwww.killinghope.org.: Algunas cosas que usted debe saber antes de que se acabe el mundo, fue superácida:

—«¿Por casualidad estuvo usted en estado de coma durante los últimos veinte años?»

Blum —también autor de Estado villano: una guía para la única superpotencia mundial—, advirtió luego que debió aumentar el plazo a sesenta años, pero en estos temas nada parece ser suficiente, pues en Cuba una amiga me cuenta de una persona de ascendencia judía que recién regresó llena de confusión de Israel. Nacida y criada en plena Habana, bajo otras concepciones, ha vuelto dolida de su visita familiar porque los árabes quieran desaparecer al pueblo israelí, como si no bastara el holocausto nazi.

Y todo tiene su lógica, si se lee la gran prensa internacional. Así se entera uno de lo que están haciendo los musulmanes contra el mundo Aunque parezca un chiste—siniestro, es la verdad— me recuerda el caso ignominioso del aeropuerto de Málaga, en España: en la madrugada del miércoles 16 de agosto debía despegar un Airbus 320 del vuelo ZB 613 de la compañía Monarch con destino a Manchester (Reino Unido), pero seis personas se negaron a abordar al ver a dos pasajeros con rasgos árabes. Luego una familia se levantó de su asiento y salió del aparato, seguida inmediatamente de otras dos. El piloto-capitán acudiendo a la guardia civil española y personal de seguridad del aeropuerto malagueño, les comunicó a los dos hombres su decisión de retirarles el pasaporte y hacerlos bajar del avión. Uno de los pasajeros —una profesora universitaria—, aseguró a la prensa que cuando los dos sospechosos entraron en el Airbus se hizo un silencio «en el que se podía escuchar caer un alfiler». Todo empeoró después de que un pasajero alertó haberlos escuchado decir «algo alarmante en árabe» y «mirarmucho sus relojes». y sobre todo contra sus vecinos más inmediatos: los hebreos.

(La histeria se ha redoblado después del conato de atentado contra 10 aeronavesen Londres, impedido el día 11 de agosto —¡otra vez un 11!— por Scotland Yard).

Y mi amiga se extraña pues sabe que el problema no esentre musulmanes y hebreos, aún con la existencia del fundamentalismo islámico que no esconde su terrible esencia fascistae inmoral, sino entre árabes y sionistas;y sabe también —desde el principio muchos lo comprendieron— que el «rescate» de los soldados israelitas «raptados» por miembros de Hezbollah era un bluff que se creyeron los que quisieron creer, y que la arremetida israelí contra el Líbano, desatada militarmente en julio pasado, además de su preparación táctica meses antes, tuvo su inicio estratégico desde hace casi un año.

EL CONTEO INVERSO: Irán es un país dirigido por fanáticos que quieren borrar a Israel del mapa…

Tal vez la cara más invisible de la preparación del «teatro de operaciones ideológicas» fue el libro El conteo inverso de Jerusalén: una alerta para el mundo... la última oportunidad para la paz, del pastor norteamericano John Hagee.

Publicado en enero de 2006, el texto ha resultado tan inquietante que algunos analistas avisados lo han sintetizado sarcásticamente de este modo: «Irán es un país dirigido por fanáticos que quieren borrar a Israel del mapa lanzando una bomba atómica sobre Jerusalén. Después de la invasión de Israel por musulmanes y rusos, Estados Unidos tendría que librar una segunda guerra por el control de Israel contra China y la Unión Europea. Esa guerra daría lugar al surgimiento del. Finalmente, una terrible guerra atómica pondrá fin a ese ciclo. La batalla decisiva tendrá lugar en Meggido (Armagedón). Radiante, Cristo podrá entonces volver a la Tierra para recompensar a quienes creyeron en él. Por suerte, el ejército israelí y el Pentágono pueden hacer que la balanza se incline del lado correcto mediante una intervención preventiva, recurriendo incluso a la utilización de nuevas bombas nucleares tácticas. Así que la solución consiste en ir a la guerra sin más dilación.»

El libro —un bestseller— junta en un mismo plato la fe evangélica —profundamente arraigada en Estados Unidos— con la línea política del sionismo Israelí.

Antes de la presentación del libro, en 2005 se había planteado una rara ecuación en Estados Unidos que no pasó inadvertida para unos cuantos: se inició una campaña proselitista con la intención de atraer a los líderes religiosos evangelistas de Norteamérica, hacia la teología sionista.

La intención ahora resulta clara; se hizo para que la mayoría de los estadounidenses perciban hoy el apoyo a las ofensivas israelíes como un deber religioso.

Resultado: con un banquete, el pasado 18 de julio de 2006 —coincidiendo con la ofensiva sionista contra el Líbano—, se inauguraba Christians United for Israel (Cristianos Unidos por Israel, CUFI) que según se afirma, agrupa ya a 50 millones de norteamericanos.

SABRAY CHATILA: holocausto olvidado

Mientras tanto, con el mismo llamado «Plan de transferencia» de 1948, la artillería sigue machacando en tierra Palestina.

En la Franja de Gaza, apoyados por helicópteros y con intercambio radiofónico constante, los tanques Merkavas israelíes siguen entrando —incluso dentro de los barrios—, potentes, veloces, con coraza reforzada por blindaje reactivo, con un enorme poder de fuego y una arrogancia increíble, pues para meter tanques en un perímetro urbano hay que estar locos o muy seguros de que no enfrentarán un enemigo de calibre.

A punto de repetir el horror de Sabra y Chatila con tal de desalojar a los palestinos la ofensiva se extendió entonces al Líbano.

«Los militantes del Hezbollah pueden luchar contra ellos —ha dicho un palestino a la periodista suiza Silvia Cattori—, pues tienen montañas y zonas poco pobladas, pero aquí estamos amontonados y no se puede escapar o ir de un sitio a otro. No hay lugar seguro para protegerse de sus cañones. La única opción es quedarnos en nuestras casas y que Dios nos proteja».

Pero en el Líbano las cosas tienen ligeros matices. Y el Merkava, símbolo del poderío militar israelí, está empezando a sentirlo.

Tel Aviv, tal vez sabiendo que esta guerra nova a ser relámpago como creyeron, grita a los cuatro vientos un complot: los miembros de Hezbollah usan contra sus divisiones blindadas bazukas antitanques RPG-29 Vampiro, a carga hueca en tándem, vendidas por los rusos.

«…nuestras armas no son iraníes —ha declarado el diputado libanés Hassan Hajj Hussein, líder de Hezbollah, en entrevista para Página 12. Nuestras armas son norteamericanas y nos las vendió George Bush, (…) también tenemos cohetes norteamericanos. Las armas se venden y se compran en el mercado internacional».

La ofensiva ideológica sionista necesitaría de refuerzos, y como en la esfera militar, también llegará —como los helicópteros AH-1E/ Bell-209, el CH-53D Stallion, UH-60 Blackhawk, S-70ª, el AH-64 Apache…y sigue una larga lista—de Estados Unidos.

El frente común, Estados Unidos contra Afganistán e Iraq, cada vez con menos participación internacional, y el frente Israelí contra Palestina y el Líbano, necesitará que la cruzada contra el principal próximoobjetivo —Irán— tenga sólida sustentación religiosa.

Hoy por hoy y según afirman algunas encuestas, «el 68% de los estadounidenses declara sentirse espontáneamente cercano a Israely el 63% afirma que la administración Bush debe mantener o reforzar su apoyo militar al ejército israelí.»

 

«Informe contra el Imperio» pueden ser leídos enwww.killinghope.org.

Aunque parezca un chiste—siniestro, es la verdad— me recuerda el caso ignominioso del aeropuerto de Málaga, en España: en la madrugada del miércoles 16 de agosto debía despegar un Airbus 320 del vuelo ZB 613 de la compañía Monarch con destino a Manchester (Reino Unido), pero seis personas se negaron a abordar al ver a dos pasajeros con rasgos árabes. Luego una familia se levantó de su asiento y salió del aparato, seguida inmediatamente de otras dos. El piloto-capitán acudiendo a la guardia civil española y personal de seguridad del aeropuerto malagueño, les comunicó a los dos hombres su decisión de retirarles el pasaporte y hacerlos bajar del avión. Uno de los pasajeros —una profesora universitaria—, aseguró a la prensa que cuando los dos sospechosos entraron en el Airbus se hizo un silencio «en el que se podía escuchar caer un alfiler». Todo empeoró después de que un pasajero alertó haberlos escuchado decir «algo alarmante en árabe» y «mirarmucho sus relojes».Los «indeseables» —que hablaban urdu y no ofrecieron resistencia— eran ciudadanos de origen pakistaní. Por la fecha un representante de la embajada israelí en Argentina fue sorprendido en el aeropuerto Internacional de Buenos Aires con explosivos en su valija diplomática. Sin embargo,la prensa rioplatense no ha removido el asunto —es alto el porcentaje de judíos en Argentina—pero en la mente de muchosestá fresco el atentado a instalaciones hebreas en el país austral, y que fueron «atribuidos» a musulmanes.

 

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Actualizada: 20 de octubre/2006