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INGENIERÍA BIOMÉDICA

Por Jorge Sariol Perea

REGLA DE TRES: BUENO, BONITO Y BARATO.

Unos cuantos pudieran sorprenderse al ver, en la relación curricular de una Facultad de Ingeniería Eléctrica, la asignatura de Anatomía y Fisiología junto al pavoroso Cálculo –en sus versiones I, II, III y IV–, considerado como el «coco» de los estudiantes de ingeniería: el que apruebe los dos primeros ya puede considerarse ingeniero, dicen muchos en broma. ¡Ahora también hay que saber del soma humano!

Y he aquí que en dos aulas de la Facultad de Eléctrica de la CUJAE, además de las consabidas Física, Circuitos Eléctricos, Electrónica Digital, Electrónica Analógica, Microsistemas Digitales y otras asignaturas por el estilo, aparecen también Terapéutica, Sistemas para Rehabilitación, Biofísica, Biosensores y Bioinstrumentación.

LA EXPLICACIÓN ES SENCILLA.

Desde hace seis meses, se ha abierto en la CUJAE una nueva carrera que se ha denominado Ingeniería Biomédica y que quizás tuvo su génesis veinte años antes, cuando en el año 85, un pequeño grupo de profesores comenzaron por desarrollar un prototipo de estimulador que nombraron GIP (por el Grupo de Investigación y Desarrollo, compuesto por estudiantes y profesores) y con la participación de varios médicos que trabajaban la Medicina Tradicional y aplicaban acupuntura. Las cosas fueron más serias de lo que pensaron y terminaron por hacer cinco versiones diferentes, una de las cuales se aplicó en varias operaciones importantes. Se comenzó luego a producir dispositivos de medición de frecuencia cardíaca, por ejemplo, y otros que se han ido estandarizando.

LA MARAVILLA DE LO FUNDACIONAL

Ángel Regueiro Gómez, es profesor del Departamento de Ingeniería Biomédica de la Facultad de Ingeniería Eléctrica del ISPJAE.

Según nos dice, son tres las líneas fundamentales en una carrera de este tipo: gestión clínico-hospitalaria, para dar atención en hospitales; la instrumentación en ingeniería, en el desarrollo del equipamiento médico, y la parte de procesamiento de imágenes y de señales biomédicas, que lleva una tecnología de mayor costo, pero que existe en el país y que necesita de mantenimiento. De modo que la nueva carrera era ya una necesidad.

«A lo largo de más de veinte años –sobre todo en los últimos diez– la línea de investigación más desarrollada ha sido la de los estimuladores funcionales, dentro de la Medicina Tradicional, pero también se han agregado varios sistemas que hemos llamado SMACOR (Sistemas de Mantenimiento Asistido con Computadora Orientado a Riesgo) para la gestión y el mantenimiento, con una amplia gama de posibilidades en la aplicación de la ingeniería directamente en el hospital y que además de estar ya en toda la red nacional, se han vendido licencias para el exterior. Es un producto que estamos mejorando actualmente, basándonos en otros principios de sistemas operativos de formato libre con resultados muy interesantes», asegura este graduado de Electrónica de la propia CUJAE –hoy tiene 45 años–, y que fuera Alumno Ayudante desde el primer año. De aquellos tiempos viene su interés por el desarrollo de instrumentos médicos.

LAS MEJORES EXPERIENCIAS… Y LAS NO TAN BUENAS

Ingeniería Biomédica es la primera carrera que se inicia con el plan D; solo tiene primer año con dos grupos y matrícula total de 40 estudiantes, sobre todo hembras –¡seis varones nada más!–, aunque arrancó la especialidad también en la Universidad Central de Las Villas y en la Universidad de Oriente, con matrícula similar.

«Los estudios tienen un área completa de ciencias biológicas –explica el profesor–, con varias asignaturas que imparten médicos docentes, y donde hay también biólogos incorporados, de forma tal que participe un equipo multidisciplinario, pero junto a los profesores de la Facultad de Eléctrica, están varios de Mecánica –de diseño mecánico–, los físicos, los matemáticos, los informáticos, los de idiomas…

«Los estudiantes han venido por las vías normales de ingreso, pero tenemos una experiencia previa a partir de una modificación del plan de estudio de la carrera de «automática», con énfasis en el aspecto biomédico, con estudiantes que se graduarán este año, y varios que están en cuarto año. Con estos últimos se hizo un trabajo de captación para que se pasaran de plan de estudio, no muchos, alrededor de diez. La idea fue hacer la misma captación con los de primer año para que comenzaran en segundo, pero la idea no fructificó en la CUJAE, y sin embargo en otras provincias sí: en Las Villas 15 y la Universidad de Oriente otros tantos. Necesitamos perfeccionar el plan estratégico de captación, con mejor orientación y argumentos, y sobre todo más información».

LOS CAMINOS DEL «KNOW-HOW »Conjunto de conocimientos técnicos y administrativos que son imprescindibles para llevar a cabo un proceso y que no están protegidos por una patente.

El concepto vanguardista «saber cómo» comienza desde la creación de prototipos. Esas cosas están claras para este profesor que lleva casi 25 años vinculado a la CUJAE y nada se escapa en su evaluación: «hoy nos faltan las instalaciones adecuadas para desarrollar más la experimentación, yo diría que estamos en el mejor lugar, pero por las características del trabajo –hacemos investigaciones con animales, por ejemplo–, necesitamos instalaciones que no están disponibles en estos momentos. Los nuevos estudios precisan de cuatro o cinco laboratorios; pero hay tres básicos que son para años superiores, en donde se desarrollarían las tecnologías de bajo costo y que usan tecnología que se produce en el país;es decir nada del otro mundo. Hay cosas que se resuelven a partir de contactos con instituciones médicas que sí poseen condiciones, y donde logramos insertar nuestros alumnos, como el hospital Hermanos Ameijeiras, la clínica Cira García, el Instituto de Neurofisiología, y otros que de múltiples maneras contribuyen a establecer parámetros, prioridades paradigmas, en la necesidad de vincular las ciencias de la Medicina y de las tecnologías. Por otra parte, de la reserva científica que tienen los centros productores –y que colaboran en el desarrollo de equipos con mayor impacto industrial– son graduados a quienes les hacemos las tutorías en las tesis de grado.

Con otras universidades en el extranjero hemos logrado cierto financiamiento para el desarrollo de investigaciones en soportes colaterales, esto es: dispositivos para hacer mediciones de variables fisiológicas, para realizar imágenes médicas, e incluso estudios colaterales para la investigación en el genoma humano.

«Son cosas a las que apostamos».

* Conjunto de conocimientos técnicos y administrativos que son imprescindibles para llevar a cabo un proceso y que no están protegidos por una patente.

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Actualizada: 12 de mayo/2006