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EXPERIENCIA CUBANA DE TRABAJO SOCIAL EN UNIVERSIDAD 2006
“En Cuba, los trabajadores sociales salen cada día a las calles no a ofrecer limosnas sino oportunidades que igualen”, aseguró Enrique Gómez, miembro del Buró Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) al frente de los llamados médicos del alma.
El jefe de ese importante programa, que en menos de seis años ha logrado formar a 28 mil 400 trabajadores sociales, intervino en el V Congreso Internacional de Educación Superior, que sesionará hasta el próximo viernes en el capitalino Palacio de las Convenciones con la participación de más de tres mil delegados de unos 70 países.
La intervención de Gómez se produjo en el panel sobre la formación y superación de los trabajadores sociales bajo el principio de esa universalización de la educación y esa nueva Universidad que constituyen tema central del encuentro.
Aludió la participación en este foro de cientos de esos jóvenes y de miembros de las Brigadas Universitarias de Trabajo Social, fuerzas hermanadas en el cumplimiento de importantes misiones que apuntan al mejoramiento de la calidad de vida de cada cubano.
Afirmó el dirigente de la UJC que desde el primer curso de formación de trabajadores sociales, iniciado en septiembre de 2000, ninguno ha sido exactamente igual para un programa en constante transformación, incluso en lo que a planes de estudios se refiere y enriquecido con la apertura de escuelas municipales, más cercanas a las realidades sociales.
Entre los cambios Gómez citó el reciente descubrimiento, a partir de nuevas misiones asignadas, de cuántos conocimientos básicos puede necesitar el trabajador social, y la necesidad de una buena preparación de esos jóvenes.
Por ella la vida nos ha llevado al desarrollo de un método verdaderamente revolucionario de formación de estos trabajadores sociales, destacó Enrique Gómez, y consideró esencial la posibilidad del contacto diario con los problemas, algo que a los ojos de esos jóvenes engrandece su labor y da un sentido mucho mayor a sus vidas.
De ese tocar día a día los problemas han surgido soluciones tan importantes como la de convertir el estudio en fuente de empleo o esa investigación a fondo de la población infantil cubana, ya en marcha, con el apoyo de la escuela, la propia familia, la comunidad y sus instituciones.
Hay infinidad de cosas de las cuales ocuparnos y es mucho lo que puede hacerse y eso lo están demostrando los trabajadores sociales, concluyó Gómez.
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