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Actualizada: octubre/2005

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SI ESCULAPIO HUBIERA TENIDO COMPUTADORA...


Por Hilda Berdayes García

Dios de la Medicina para los antiguos romanos —llamado Asclepio por los griegos—, Esculapio ganó fama por su habilidad como sanador de enfermos y su capacidad para resucitar a los muertos. Leyenda aparte, en los tiempos antiguos el estudio de la medicina se nutría de una mezcla de experiencias ciertas —tomadas de la observación y la experimentación empírica— y de un cúmulo de supersticiones, a veces fantásticas. Hoy, los descubrimientos científicos y las nuevas tecnologías para el diagnóstico y la terapéutica, abren un campo ilimitado para el quehacer médico. Por eso, si Esculapio visitara en estos días las universidades cubanas, no sería considerado un Dios sino apenas un principiante en el arte de curar.

Estamos en la escuela secundaria Generación del Centenario, en la ciudad de Matanzas. Allí, uno de sus locales fue «prestado» al Policlínico Carlos Verdugo, con vistas a instalar un aula de computación para los estudiantes del primer año de Medicina. Es que soplan aires de renovación en los modos de impartir la docencia en todos los niveles de la enseñanza. Las nuevas tecnologías se imponen también para los futuros galenos quienes, desde sus primeras clases, tienen en la computadora una valiosa aliada que les facilita las herramientas necesarias en el aprendizaje de las Ciencias Médicas.

Pero, para cubrir la demanda de profesores que exige en el país la elevada matrícula de estudiantes en esta humana disciplina, se requiere modificar conceptos. Por ello se prepararon facilitadores, que son médicos con buena trayectoria profesional, pero sin experiencia docente, entrenados por profesores de las Facultades de Medicina. El método, que comenzó en el pasado curso escolar, dio buenos resultados. No obstante, como toda obra humana no es perfecta, pero sí susceptible de enriquecer y profundizar sus técnicas y objetivos.

Según opinión de la doctora Mercedes Castillo, una de las facilitadoras que se estrena como docente, la experiencia resulta positiva.

«Al principio —confiesa— me dio un poco de temor. Aunque uno posea los conocimientos, impartir clases exige determinadas técnicas para llegar al alumno, pero recibimos mucho apoyo de la Facultad de Ciencias Médicas y una buena preparación... Trabajamos con grupos de hasta 12 estudiantes del primer año para tener una comunicación más estrecha con ellos y brindarles mayor atención.»

¿Con qué materiales cuentan los alumnos?
Todo el material docente está en las computadoras —explica Mercedes. Se han preparado programas y tienen a su disposición láminas, fotos, libros, videos... Todo lo que necesitan para adquirir conocimientos y realizar el estudio individual o colectivo en cualquier momento, ya que la sala de computación está abierta diariamente, las 24 horas. También reciben conferencias orientadoras sobre temas que los estudiantes deben profundizar y teleclases de las distintas asignaturas.

Esto en lo teórico pero, la práctica, ¿cómo la ejercen?
Las clases prácticas se imparten en la Facultad de Medicina y en los policlínicos. Desde el principio hay un contacto directo con los pacientes, apoyados por un tutor, y también se vinculan con el personal del policlínico. Esto permite a los alumnos del primer año una relación muy estrecha con la práctica médica, con los síntomas y características de las enfermedades y su tratamiento.

Y los alumnos, ¿qué opinan?
Los estudiantes Yenisey Soca Rodríguez, Oscar Prada González y Yanelis Méndez Macón quienes en esos momentos se encontraban en el lugar expusieron que para ellos el uso de las computadoras resulta muy cómodo y práctico porque les brinda un acceso rápido a los materiales que necesitan consultar, así como la ventaja de poder utilizar estos equipos en cualquier momento.
Durante el primer año de la carrera, se les impartió una introducción al conocimiento de la Medicina General Integral y la Atención Primaria. También aprendieron técnicas de primeros auxilios, detectar y medir los signos vitales e inyectar y métodos de entrevista y caracterización familiar, conocimientos que junto a la Bioquímica, la Anatomía y otras asignaturas aplican en las consultas con los pacientes. Como insatisfacciones, los estudiantes matanceros señalan el hecho de no estar conectados con Infomed, la red telemática de la salud de Cuba, ni contar con acceso a Internet e Intraned.
La computación es una herramienta poderosa para el aprendizaje, ayuda mucho a los alumnos a completar y profundizar más los conocimientos —agrega la doctora-profesora Mercedes Castillo. De hecho, los estudiantes del primer año vinculados al policlínico han tenido mejores resultados que los de la Facultad, tal vez porque hay una relación más cercana con los pacientes y el autoestudio está más desarrollado...


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