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Actualizada: 28/03/2005

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TEORÍA Y PRÁCTICA: BINOMIO NECESARIO

Por Hilda Berdayes García
Fotos: Abel Ernesto

Conocedores de la práctica que realizan los estudiantes en las empresas durante la inspección nacional gubernamental al control interno, dialogamos en la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana con algunos protagonistas de esta experiencia.

Quizás porque nos habían informado de su excelencia como docente, de los premios obtenidos en eventos de la Asociación Nacional de Economistas de Cuba, (ANEC) y que fungía como consultora de varias empresas nacionales, mis esquemas forjaron la imagen de una respetable profesora de mediana edad... Pero me equivoqué. La profesora Dinaidys Gómez Selemeneva es una esbelta joven con simpática sonrisa y cierto aire estudiantil flotando todavía sobre sus cabellos castaños. Con la autoridad de sus dos años como organizadora y coordinadora general de la Facultad en la inspección del control interno, nos explica:

«La participación de los estudiantes de la Facultad de Economía en la inspección nacional gubernamental al control interno ha tenido un proceso de transformación desde sus inicios. Entonces, se integraron alumnos de segundo, tercero y cuarto años de la carrera, en el perfil (especialidad) empresarial. Con el tiempo, al ganar experiencia, se determinó incorporar a los de tercero y cuarto en los perfiles empresarial y global. La Facultad de Contabilidad, que también participa en esta inspección, sí integra a sus alumnos desde primero a cuarto año... Este proceso de control interno se hace junto con una inspección nacional de precios, en la que antes participaban nuestros estudiantes, pero ahora se limita a los alumnos del técnico medio en Contabilidad.

«A partir del 2003 y producto de la Resolución 297 sobre el control interno, emitida por el Ministerio de Finanzas y Precios, dicho control adquiere otro matiz. Con la Resolución se establece en la empresa un subsistema más que se encarga de garantizar el control interno del funcionamiento de todos y cada uno de los procesos de la empresa, muy parecido a lo que se entiende por normación y estandarización. Esto es nuevo para los estudiantes y resulta muy enriquecedor porque no se imparte como materia de la carrera, sino que se introduce junto al trabajo integrador de curso y tiene en sus objetivos llevar a la práctica, en una empresa, todo lo que se ha visto durante el año.

«Desde el curso pasado establecimos que la semana de inspección nacional al control interno sería parte de ese trabajo integrador, de la necesaria práctica laboral de los jóvenes, lo cual reportó buenos resultados. Por supuesto, los estudiantes pueden tener sus criterios, pero los docentes pensamos que ayuda mucho al conocimiento y entrenamiento prácticos. Lo demás está en dependencia del interés y las expectativas del alumno. Si quiere aprender, puede aprovechar al máximo esa semana dedicada al control interno.

«Aunque la inspección al control interno se celebra anualmente, durante la última semana de octubre o a principios de noviembre, la Facultad se anticipa al proceso y establece todo un sistema preparatorio para los alumnos.

«En este curso 2004 nos preparamos desde septiembre. Primero, contamos con el apoyo de especialistas del Ministerio de Finanzas y Precios que trabajan esta rama de la Resolución 297, quienes impartieron cuatro seminarios a los estudiantes. Después, durante el proceso, se estableció un puesto de mando con consultores para responder a las dudas e inquietudes de los muchachos y tuvimos 26 profesores de la Facultad apoyando la tarea. Muchos de ellos fueron a las empresas, porque como la Resolución es algo novedoso, resulta de interés para los docentes. Yo, además de ayudar a varias empresas de la capital a implementar el proceso, también estoy aprendiendo muchísimo...

«En general, por los criterios recogidos, este proceso es importante para las empresas y, como entrenamiento, muy útil a los alumnos. En los recorridos que hice este año por los puestos de mando en el municipio de Playa me dieron mucho gusto los favorables comentarios sobre los muchachos. Playa es un municipio extenso, con numerosas empresas a visitar. A veces los estudiantes fueron solos a realizar su trabajo, sin el apoyo de un auditor profesional. Y lo hicieron bien, lo que nos satisface muchísimo.»

 

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